Carlos

Mª Luisa Ucieda Gavilanes – Maestra de Toral

Toral_128 [Resolucion de Escritorio] [Resolucion de Escritorio] Mª Luisa Ucieda Gavilanes – Maestra de Toral

“Aquí entré silenciosamente y así deseo salir”

Modestia, generosidad, humildad, sencillez, dedicación,… parecen ser los términos que definen la vida profesional de esta mujer, al menos son los más utilizados por los que fueron sus compañeros durante el tiempo que desarrolló su labor docente en las primeras etapas de la enseñanza y también, por lo visto en los comentarios de este blog, por quienes fueron sus alumnos.

Natural de Campo, junto a Ponferrada, fue la mayor de nueve hermanos. Inició sus estudios en León (en las Carmelitas) y los continuó en Lugo, acompañando a su familia. La vocación del magisterio pudo haberla heredado de su padre, y su primer destino en Medina de las Torres (Badajoz) estuvo vinculado a la presencia de aquél en el instituto de Zafra. Mª Luisa ejercería allí como docente durante 19 años, etapa que transcurrió entre los años 1927 y 1936. El golpe militar la sorprendió de visita familiar en Madrid, y su reacción fue ir al Ministerio para solicitar un destino donde seguir realizando su trabajo. Durante la guerra ejerció primero en un colegio de Carabanchel, hasta su destrucción por el ejército sublevado, y después se trasladó a Valencia, siendo nombrada responsable de la Colonia del Perelló, centro que también sería destruido en un bombardeo. Desde ese momento hasta el final del conflicto armado trabajó en el Sanatorio Infantil de Oliva.

Tras la guerra, y supongo que pasado el consiguiente expediente de depuración, ejerció en Béjar (Salamanca) para finalmente, en 1954, llegar a Toral de los Vados, cerca por tanto de su casa natal en Campo. En Toral ejerció hasta su jubilación en 1973, primero como maestra y, tras la unificación de los colegios masculino y femenino, como directora del grupo escolar. En total, 46 años de dedicación intensa y exclusiva (permaneció soltera) a la docencia.

Con motivo de su jubilación, el Ayuntamiento acordó solicitar para Mª Luisa Ucieda su ingreso en la Orden de Alfonso X el Sabio, así como realizarle un homenaje en el que participarían los maestros de la comarca. Pero ella se negó, no facilitando ni tan siquiera los datos necesarios para incoar el expediente. Su explicación fue simplemente la frase con la que he subtitulado esta colaboración; si había otros motivos, su discreción hizo que se los callara.

Copia de nuevo-10.jxxxpg [Resolucion de Escritorio] El 17 de abril de 1983, diez años después de su jubilación, el colegio de Toral organiza un acto homenajeando al recién jubilado maestro Manuel Rodríguez y Rodríguez y a la antigua directora Mª Luisa Ucieda. Se había decidido que a partir de entonces el colegio llevaría el nombre de su antigua directora, y así figuraba en la placa que ese día se descubrió. Cuando años después Mª Luisa recordaba este hecho, seguía manteniendo sus mismos principios y una idea fundamental, era ella la que tenía que estar agradecida por habérsele permitido desarrollar su trabajo: “Se lo debo todo a mis compañeros, a mis alumnos, a los padres de alumnos y a todas las autoridades que han querido hacer esto. De todos ellos he recibido pruebas de amistad y cariño…, todo el mundo se ha volcado conmigo y nunca les estaré lo suficientemente agradecida”.

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He intentado hacer una breve síntesis de la trayectoria profesional y personal de Doña Mª Luisa a partir de los datos que de forma rápida he podido recoger en estos últimos días. Espero que quienes la conocieron puedan recordarla aún más y que quienes no tuvieran esa suerte sepan los motivos por los que en su día se decidió ponerle su nombre al colegio de Toral, hecho que por sí solo debería ser suficientemente relevante de la calidad humana y de la capacidad laboral de esta mujer.

En relación con la noticia que nos transmitió AF2 de la modificación del nombre del colegio no voy a decir que me haya sorprendido, pero sí entristecido… una vez más. En estos años he venido haciendo referencia a sucesos similares en este blog, quizás no de la misma trascendencia ad personam, pero sí en relación con aspectos de la historia de nuestro pueblo. El primero fue la eliminación de la placa de homenaje a la naturaleza que había junto a la iglesia; el responsable del equipo de gobierno municipal me aseguró que se repondría… hace ya diez años. Luego hemos pasado por el cambio del nombre del municipio, con opiniones discordantes (todas ellas respetables) pero aludiendo a unos motivos que, cuando menos, resultan inconsistentes y, por supuesto (como se hace hoy en día en política) sin contar con la opinión de los afectados. Más recientemente hemos asistido a la decisión, de nuevo unilateral, de saltarse otro antiguo acuerdo municipal (como el nombre del colegio) y no asistir al turno de ofrenda a la Encina (mejor no recordar la disculpa). Y casi mejor prefiero no seguir.

Son dos los argumentos que conocemos para la modificación del nombre del colegio:

· La denominación CEIP María Luisa Ucieda Gavilanes generaba problemas administrativos al confundirse con una persona física y no con un centro.

· Mª Lusia Ucieda no era conocida por la mayoría de la gente.

Me hubiera gustado que el cambio respondiera a argumentos (¿disculpas?) más consistentes. No entiendo el primer problema (CEIP significa Centro de Enseñanza Infantil y Primaria, si no me equivoco), y la naturaleza del Centro podría haberse resuelto de distintas maneras, como simplemente añadiéndole “Público” antes del nombre: CEIP Público María Luisa Ucieda Gavilanes de Toral de los Vados. El segundo motivo, indicando que Mª Luisa Ucieda no era conocida, mejor no lo comentaré, pero lo considero muy desacertado.

Entiendo que la Corporación municipal es consciente de que este modo de actuar, haciendo modificaciones sin amplios consensos con los vecinos, se puede repetir en el futuro y nos toque asistir a nuevos cambios que afecten a lo realizado en estos últimos años, sin que en ese momento para nada sirva esgrimir, desde el ámbito político, argumentos que justifiquen el mantenimiento de lo ahora acordado.

Es una lástima pensar que si bien Doña Mª Luisa, por su propia voluntad, un día salió silenciosamente de Toral, hoy se haya silenciado su nombre, su recuerdo, contra la voluntad de lo que un día decidieron las personas de este pueblo.

Carlos Fernández Rodríguez

León, Enero de 2016

Categories: Carlos, Colaboradores

14 replies »

  1. Tienes toda la razon Carlos,que independentiemente quien «mande» en el pueblo,de debe respetar las tradiciones y la opinion de todos.Y los hijos de quien no les votaron tambien van al mismo colegio» publico» y deben tener los mismos derechos.
    Lo que me sorprende y con tan polemica sobre cambio del nombre del Colegio.
    Nadie de los que les » corresponda» se haya » dignado» a comentar por aqui.

  2. Gracias, Carlos. No coincidimos con Dª Mª Luisa Ucieda en los siete años que formamos parte del claustro del Colegio que, hasta ahora, llevaba su nombre. Pero sI tuvimos la suerte de conocerla y tratarla en muchas ocasiones, ya jubilada.
    Una gran mujer, de educación exquisita, muy culta, humilde y altruista, generosa con los más necesitados que siempre ocupaban el primer lugar en su corazón.
    Nos sorprende la supresión de su nombre en el Colegio y seguimos sin saber a qué motivos reales obedece.

  3. Considero muy importante el artículo de Carlos Fernández y las firmas de opiniones que se van sumando a favor de respetar el nombre anterior del Colegio.
    Seguimos a la espera de alguna respuesta defendiendo las razones que, tratadas en el Consejo Escolar, impulsaron el cambio.

  4. Carlos te agradezco este articulo tan bien escrito, desconocía los motivos de este cambio y tu lo has aclarado perfectamente

  5. No hay duda de que estamos asistiendo a momentos de «descoloque»nacional…este es uno mas..lamentablemente… Gracias por tu esfuerzo informativo sobre la vida de esa gran persona que fue doña Marialuisa (como entonces la llamábamos).. sin duda ayudará a quienes han decidido renombrar el colegio /grupo escolar .. un saludo.

  6. El maestro es un artista que trabaja con el material más puro, el más bello y, a la vez, el más quebradizo: la misma persona. En sus manos se encuentra una intimidad libre, un cuerpo animado; alguien a quien la intervención del maestro puede destruir o elevar hasta las estrellas. Y es que, como advierte Platón, “la voz del maestro es mucho más decisiva que cualquier libro”. De ahí la responsabilidad infinita del maestro, pues está en contacto con la infinitud de la persona. Debe responder a esa llamada que le empuja no sólo a enseñar, sino también a formar. A dar forma a lo informe, a pulir, a tallar; a guiar con su inspiración, su experiencia y su talento el navío todavía frágil del alumno. Y debe hacerlo desde una imagen de la persona, desde un ideal, desde un horizonte.

  7. ¿ De qué organismo surgió la idea de cambiar la denominación al colegio público ‘María Luisa Ucieda Gavilanes’ de Toral de los Vados ,CLAUSTRO DE PROFESORES, AMPA, CONSEJO ESCOLAR, AYUNTAMIENTO ?, de alguien ha tenido que surgir “ la propuesta “ y posteriormente ser sometida a los correspondientes trámites, aprobación por el Consejo Escolar…ratificación en pleno del Ayuntamiento , hasta llegar finalmente a ser publicada en el BOCYL nº 249/2015, del día 29 de diciembre de 2015.
    CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN .
    ORDEN EDU/1113/2015, de 18 de diciembre, por la que se aprueba la denominación específica del Colegio de Educación Infantil y Primaria «María Luisa Ucieda Gavilanes» de Toral de los Vados (León), que pasa a denominarse «Toral de los Vados».

  8. Chus, muchas gracias por tus palabras hacia la figura del maestro. Está claro que todos, seamos lo que seamos en la vida, hemos pasado por las enseñanzas de nuestros maestros.
    Desde aquí, quiero mostrar mi respeto a todas las opiniones sobre el cambio del nombre del Colegio. No obstante, quiero aclarar, sobre todo, a los que lo comentan con un poco de «mala intención», intentando llevarlo al terreno político y culpando a los que les interesa, que para realizar este cambio, el proceso debe ser aprobado por un Órgano Colegiado llamado CONSEJO ESCOLAR. En este,está representada toda la Comunidad Escolar : profesorado, padres y madres y un representante del Ayuntamiento. Por eso, las razones del cambio no son responsabilidad de los que algunos quieren hacer ver. Por favor, seamos serios y opinemos lo que realmente sentimos sin aprovecharnos de lo que mucha gente desconoce.

  9. Elisa; es importante ir aclarando el tema, puedo decir que son validas todas las opiniones, siempre deben de ser respetuosas. Entiendo que cuando se elige el nombre de un edificio público, deben de ser nombres propios de personas que hallan destacado por algo, al reconocimiento de su trayectoria en la vida. Por eso es conveniente ir enseñando a las nuevas generaciones quienes fueron o son estos personajes. «Forman parte de nuestra historia» nos guste o no

    • Chus tienes toda la razón,ya que «» el hombre podrá tener o no un futuro,pero siempre ha tenido un «» pasado.

  10. De Antonio Sernández López
    Hola Mª Luisa: A tu lado están Manolo, Ezequiel y Mª Luisa Blanco, tus antiguos compañeros, ellos te estarán diciendo:
    -No te preocupes Mª Luisa, borrarán tu nombre de los papeles, pero, para los que fueron tus compañeros, tus alumnas/os y la mayoría del pueblo de Toral el colegio seguirá llamándose «Mª LUISA UCIEDA GAVILANES».
    Invito , a los que lean este comentario, que lean mi artículo » El cariño de Mª Luisa» publicado en af2 » Toral y la escuela».
    No te olvidaré nunca. Un abrazo de Antonio

  11. Fui alumna de Dña. María Luisa, y, ya mostré mi desacuerdo con el cambio de nombre del colegio nada más que leí la noticia.
    Yo también he sido maestra, y quiso la casualidad que empezara a ejercer la docencia en el año 1973, el mismo en el que ella se jubiló.
    Desde aquí quiero dedicarle un poema de Gabriel Celaya.

    Educar es lo mismo
    que poner un motor a una barca.
    Hay que medir, pensar, equilibrar…
    y poner todo en marcha.
    Pero para eso,
    uno tiene que llevar en el alma
    un poco de marino,un poco de pirata…
    un poco de poeta…
    y un kilo y medio de paciencia concentrada.
    Pero es consolador soñar
    mientras uno trabaja,
    que esa barca,ese niño/a,
    irá lejos por el agua.
    Soñar que ese navío
    llevará nuestra carga de palabras
    hacia pueblos distantes, hacia islas lejanas.
    Soñar que un día
    cuando esté durmiendo nuestra propia barca,
    en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.

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