Colaboradores

PEPE, EL DE “AMERICA”

toni- cabalgamos

87

A papá, la abuela Pepa no le llamaba Pepe -Pepe fue cosa de los amigos o por costumbre, porque la costumbre obliga a las personas a llamar a otras personas que se llamen José, Pepe, aunque esto no sea siempre así- a papá,la abuela Pepa le llamaba Pepín o José María.

-Que te laves con la leche recién ordeñada, Pepín, para quitarte las pecas , que estás hecho un asco.

Y, papá que era un niño obediente, aunque no le gustaba que le llamaran Pepín. Se lavaba la cara para quitarse las pecas y parece ser que le fue bien y, de mayor, lo recomendaba a la gente.

-Pero, hablando de nombres -decía- a mí no me gusta que me llamen José María. Me llamo así, pero no me gusta. Nunca ejercí como José María. Del único José María que he oído hablar es de don José María Gil Robles, el presidente de la CEDA, antes de la guerra y yo, por supuesto, no tengo nada que ver con él.

Y a lo largo de su vida -una vida que lo hizo madurar a base de bofetadas morales, fue, siempre, Pepe, señor Pepe o Pepe, el de CASA AMERICA y en la Argentina -durante su paréntesis argentino- en Buenos Aires, sus amigos italianos, los que le enseñaron a distinguir el salami de la mortadela, le llamaban Beppo o Beppino, aunque papá de estas cosas apenas hablaba.

-Algunas personas, Toñito, creían que tu madre se llamaba América y no era así y por eso me llamaban a mí Pepe, el de América.

Papá , en realidad, no había nacido en el Casar de Valdaiga, en las montañas cercanas a Paradiña, sino en Villafranca, al otro lado del río, en una casa que aún existe hoy, frente a la casa de Fausto Mauriz., el pirotécnico Fausto, al que llegué a conocer y que, a veces, me decía:

-¿Así que tu padre es Pepe, el de Valdaiga?.Pues le da recuerdos de mi parte, de parte de su amigo Fausto. Dile de Fausto Mauriz y no Mouriz. Tu padre y yo fuimos muy amigos, pero hace tiempo que no nos vemos

Papá había nacido en aquella casa porque a la abuela Pepa le apresuraron los dolores del parto, poco antes de romper aguas, y prefirió parir en Villafranca en donde tendría a mano a la comadrona, a pesar de que tenía ya experiencia en partos porque papá fue su último hijo.

Papá pasó la niñez pastoreando en los altos de Paradiña, cerca del castaño milenario, jugando, mientras las vacas retozaban y, tal vez, de aquellos juegos sin compañía, vinieron los silencios que tenía, a veces. O la sensatez de sus ideas. Papá fue niño de muchos silencios y de pocos amigos y de muchas pecas en la cara que, según don Roque Barcia, autor de un Diccionario es una mancha, como si dijéramos ,un pecado de la piel, a causa del sol y del aire porque, bien sabido es que las pecas son unas manchas amarillo rojizas que salen en el cutis y que papá intentaba quitar con u na receta, si es que se puede llamar así, y santo remedio, las pecas, queda dicho, desaparecían .

-Y es que tu abuela tenía muy buena mano para estas cosas y para otras como, por ejemplo, para combatir las verrugas, decía que había que batir bien la clara de un huevo y aplicarla a la raíz de la verruga y la verruga se seca y desaparece. Es la experiencia, hijo, y la vida en el campo y el conocimiento de las hierbas porque, para los diviesos también tenía un remedio infalible.

El divieso es un tumor inflamatorio pequeño, puntiagudo y doloroso que se forma en el espesor de la dermis y termina por supurar seguido del desprendimiento de una masa blanda a manera de raíz llamada vulgarmente clavo.

-Pues para los diviesos fabricaba una especie de ungüento con hojas de malva y hojas de ruda que es una planta de olor fuerte y desagradable, miel y huevo. Aplicas el emplasto: el divieso madura y se vacía de porquería.

CONTINUARA

Categorías:Colaboradores, Toni

Deja un comentario