Vivencias con :

Antonio Fernández “El Roqueiro” ,por su hijo Rubén Fernández


Antonio Fernández “El Roqueiro” ,por su  hijo Rubén Fernández

La vara de “Sabuguin”

Durante los difíciles años 50 mi padre alternaba sus estudios primarios con sus tareas de pastor, así que conocía muy bien todo lo relacionado con el campo. Reconoce perfectamente todos esos artilugios de labranza que aparecen en la sección "¿Cómo lo llamamos?" de esta misma web (interesantísima, por cierto). Me cuenta, por ejemplo, que si quieres una vara de madera dura y resistente, no hay nada mejor que recurrir a la madera de "sabuguín". El "sabuguín", como lo llama mi padre, o "saúco", como aparece en el diccionario, es un árbol que se encuentra en los márgenes de los ríos y que tiene fama de árbol maldito. De hecho, ha sido considerado históricamente como símbolo de la pena y la muerte.

Explico todo esto porque enlaza perfectamente con un episodio que vivió mi padre cuando era niño y que, a su vez, tiene relación con lo que contaba hace unos días Antonio Sernández, el maestro (http://cafeavenida.spaces.live.com/blog/cns!48818C0BC7DC4E7F!18236.entry).

Dice mi padre (Antonio Fernández, con F) que Don Raúl, el maestro de aquellos años en el Teso, tenía una colección de varas de madera. "Como sabía que yo hacía de pastor, un día se me acercó y me dijo que le trajera un puñado de varas de madera para su colección", explica Toñín el Roqueiro (como conocen a mi padre en el pueblo). Tratando de hacer aquella tarea de forma eficiente para tener contento a su maestro, mi padre recogió las mejores varas que encontró en el campo. Evidentemente, buscó varas de "sabuguín". "Las pelé una a una y llegué al colegio loco de contento con mi puñado de varas". El problema es que Don Raúl no iba a utilizar aquellas varas para señalar los ríos de España en el mapa. "Cuando se las dí, me dijo que las iba a probar…y las probó una a una en mi cabeza". "«¿Ésta duele? ¿Y ésta otra?», iba repitiendo".

Dicen quienes defienden ese tipo de educación que "la letra con sangre entra", pero ante eso el refranero popular tiene una respuesta no menos eficaz: "donde las dan las toman". "Don Raúl tenía un huerto lleno de alcachofas en Los Hortos, al lado del huerto de mi padre…no quedó ni una alcachofa entera", dice mi padre con cara de satisfacción. Y aunque él no me lo diga, yo deduzco que las debió destrozar todas con una buena vara de "sabuguín", el árbol maldito.

 

 

Rubén Fernández

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2 replies »

  1. Ruben !Bienvenido ! aunque no tengo el gusto de conocerte, conozco a tu padre y el resto de la familia, y son todos buena gente.Yo creo que en ningun caso tiene disculpa el tratar a un niño de tan ""Salvajamente "" manera , lo que si me parece que debia ser muy traste, pero con mi buen corazòn, que al final es lo que importa.Confio en que le vaya todo bien en la vida yo personalmente le tengo un especial cariño, asi que pueder estar orgulloso de el, aunque seas todavia si cabe aun mas guapo Saludos.

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