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José «el de Primo», un toralense al mando de una de las tuneladoras más avanzadas de Europa en la alta velocidad italiana


Jose posa con la bandera del Bierzo frente a la imponente tuneladora de 11 metros de diámetro.

Hay profesiones que pasan desapercibidas, pero sin ellas sería imposible construir las grandes infraestructuras del mundo. Es el caso de José Luis Puente Barreiro «el de Primo», vecino de Toral de los Vados, que lleva más 20 años como piloto de tuneladoras, siendo uno de los pioneros de esta especialidad cuando apenas podían contarse «con los dedos de las dos manos».

Vista desde el interior de la tuneladora (TBM) a través de la apertura de los cangilones, mirando hacia el exterior del túnel.

Vista desde el interior de la tuneladora (TBM) a través de la apertura de los cangilones, mirando hacia el exterior del túnel.

Actualmente trabaja para la empresa italiana Webuild S.p.A. en las obras de la futura línea de alta velocidad Salerno–Reggio Calabria, al sur de Nápoles. Desde la cabina de mando pilota una tuneladora de 11 metros de diámetro, aunque también está capacitado para manejar otra de 14 metros, auténticos gigantes de unos 120 metros de longitud.

Cabina de control de la tuneladora, el puesto de mando de Jose

Puesto de mando de Jose: la cabina de control centralizada con los sistemas de guiado y monitorización de la tuneladora.

Su puesto es comparable al del capitán de un avión. Desde una cabina repleta de pantallas —cada una con hasta 14 ventanas de control— supervisa en tiempo real todos los parámetros de la máquina: el avance, la presión, el empuje, la excavación y la seguridad. En la tuneladora de 14 metros el empuje alcanza entre 55.000 y 70.000 kN, mientras que en la de 11 metros oscila entre 22.000 y 26.000 kN.

La obra en la que participa presenta una gran complejidad debido al terreno,

La obra en la que participa presenta una gran complejidad debido al terreno, un desafío superado por todo el equipo técnico tras lograr que la tuneladora rompa el frente del túnel.

La obra en la que participa presenta una gran complejidad debido al terreno, con arcillas, presencia de agua y bolsas de gas, lo que obliga a extremar el control durante la excavación. Aun así, la maquinaria trabaja las 24 horas del día, los siete días de la semana, consiguiendo construir alrededor de 34 a 36 metros de túnel cada jornada, un ritmo que demuestra la enorme capacidad de estas impresionantes máquinas y del equipo humano que las hace avanzar.


Jose, piloto de tuneladora, en pleno frente de trabajo en la Galleria Serra Lunga.

El equipo técnico y los profesionales del proyecto reunidos frente al túnel tras completar una de las fases más complejas de la obra.

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