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“La grandeza de una nación y su progreso moral puede ser juzgado por la forma en que sus animales son tratados.” Ida Yebra

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10 de diciembre – Día Internacional de los Derechos de los Animales.

He visto, oído o leído mucho maltrato animal, en Francia y en París, en España y en Alicante, pero también en el Bierzo y en Toral. En realidad, en cada sitio donde me llevó la vida… Y cómo para muchas cosas, cerramos los ojos, intentando convencernos que no es asunto nuestro o que no podemos cambiar las cosas. Pues porque a veces son familiares, amigos o vecinos, pues porque aunque las leyes existan, las autoridades no las aplican cómo es debido… Y al encontrarnos solos frente al resto del mundo, pues nos hacemos cómplices y traicionamos nuestros valores propios. Convirtiendo cada historia de la que somos testigos en remordimiento y/o arrepentimiento, a veces de por vida…

Hemos hablado hace poco del maltrato en pareja, que por cierto yo también lo he vivido. Y no digo “machista” a propósito, porque también existe para los hombres. También se habla mucho del maltrato infantil, que por suerte no he conocido. O del maltrato a personas mayores que igual un día conoceré… Pero es que todos los maltratos tienen yo creo unas raíces en común (a parte de los trastornos psicológicos que otros trataran mejor que yo): la falta de altruismo y de empatía. Y sin embargo, interesarse y saber ponerse en el lugar de los demás, son las mayores cualidades que se pueden tener o desarrollar, porque aunque no todos nacemos con ellas, el que quiere siempre puede aprender o educar.

Hoy en día, a través de numerosos estudios científicos, sabemos que los animales son seres sensibles y conscientes que cómo nosotros, solo quieren vivir sin sufrir. ¿Y es que realmente necesitamos que nos lo digan o nos lo demuestren? Cuando la simple observación basta para ver que cómo los seres humanos que somos, tienen sentimientos, emociones, inteligencia, personalidad…

A través de nuestra cultura, nuestra religión, nuestros hábitos, nuestros prejuicios, etc… nos condicionaron a pensar que porque no son de la misma especie que nosotros, sus intereses son menos importantes que los nuestros. A eso se le llama “Especismo”…

Por lo tanto, a través de los siglos, muchos intelectuales se resistieron y han defendido a las demás especies, al igual que Mahatma Gandhi:

“La grandeza de una nación y su progreso moral puede ser juzgado por la forma en que sus animales son tratados.”

Mucha gente me pregunta porque comparto cosas “horribles” en Facebook: pues porque existen… y porque creo que todo el mundo lo tiene que saber. Porque taparse los ojos o los oídos con las manos, y hacer cómo el avestruz cuando entierra la cabeza en la arena, no es la buena opción. Y una persona que sabe, se vuelve responsable de lo que hace o sigue haciendo luego. Toño me pidió que le escribiera algo para el 10 de diciembre, “Día internacional de los derechos de los animales” y le dije que mucha gente me iba a odiar. Luego el me contesto que me odiaría de no hacerlo… Y aunque es imprescindible hablar de maltrato, yo creo que es importante no hablar solo de las mascotas o animales domésticos o domesticados, evitando así caer en lo que los especialistas llaman “Esquizofrenia moral”.

Comer carne o pescado es comprensible para los omnívoros que somos, pero hay manera y manera. Manera y manera de quitar la vida, manera y manera de elegir lo que se compra, manera y manera de racionar las cantidades de productos animales que consumimos… Que hoy en día son claramente demasiadas y está reconocido que aparte de que se desperdicia mucho, la cantidad exagerada y/o la pésima calidad provocan muchas de esas enfermedades de la sociedad moderna de las que tanto se habla, entre ellas el puto cáncer. Y las industrias, que solo están ahí para ganar más y más dinero, no tienen ninguna empatía hacia las vidas que maltratan de forma gratuita, incluyendo la nuestra, ya que nos envenenan poco a poco y todo Dios lo sabe.

Con la ganadería intensiva (una de las industrias que más contamina el planeta), miles de millones de animales son criados, transportados y matados cada año, de forma industrial, es decir con mucho maltrato y sufrimiento.

Y muchas “tradiciones” o hábitos de producción de productos animales son también puro maltrato: las vacas lecheras siguen siendo separadas de sus terneros recién nacidos, los pollitos machos siguen siendo molidos vivos para la comercialización de los huevos, los lechones siguen siendo castrados sin anestesia, las ocas y los patos siguen soportando la alimentación forzada para desarrollar hígados enfermos (el famoso “Foie Gras” francés), los chinos arrancan la piel a los perros y gatos en vida para hacerle un suave cuello a tu chaqueta de invierno, etc…

La pesca industrial por su parte, está vaciando los océanos y los mares de toda vida, ya que sobrepesca y provoca lesiones y muertes accidentales en muchas especies que no consumimos, así cómo destroza los espacios marinos donde viven.

Y el “Bio” o lo “Ecológico” no siempre son una solución, ya que lo “Ecológico” también puede ser industrial y los mataderos para el “Bio” no existen…

Cazar o pescar está bien mientras sea por necesidad y/o consumo, y no por simple ocio o deporte, cómo hacen algunos matando a especies protegidas. Y cuidar a los animales que usamos para nuestros labores, ya sea para cazar, para trabajar la tierra, para deporte u ocio, es lo mínimo que se debe de hacer. Dice un refrán popular por aquí: «Qui veut aller loin, ménage sa monture», que sería algo cómo “Quien quiere llegar lejos, mima su caballo”.

Y es que hasta los zoológicos y los circos son maltrato : de hecho hace poco menos de un siglo, en muchos de esos sitios tan visitados hoy en día por los niños, se exhibían a personas, enjauladas, atadas, arrancadas a su tierras y a sus familias… Y por lo tanto la educación a la empatía, cuando no naces con ella, se hace mucho mejor a esas edades donde somos aun tan maleables. Porque extraer un animal salvaje de su ambiente natural es maltrato. Y que no nos digan que es para salvar las especies en peligro de extinción, ya que muy pocos consiguen criar en cautiverio… Para eso son mucho más interesantes las reservas naturales.

Millones de animales son usados (ya sean criados adrede en secreto o robados y vendidos) para los experimentos en los laboratorios, cuando hoy en día sabemos que es posible experimentar sin ellos.

Y también hay alternativas para vestirse o calzarse, ya que muchas veces las pieles o las plumas no vienen de la industria de la carne cómo se piensa. El mercado de la segunda mano, donde se encuentran prendas, zapatos y accesorios a veces sin usar, es una de ellas.

Consumir menos pero de mejor calidad, esa es yo creo la forma adecuada para resistir…

Y no solo para la comida, sino también para todo el resto: elegir productos que no sean de origen animal (cómo las pieles falsas), o experimentados sobre ellos (cómo algunos cosméticos, productos de higiene o de limpieza), cuando existen otras opciones, es actuar aunque parezca una gota de agua. Eso es cómo evitar el plástico cuando se compra: porque si los industriales ya no venden, llega un momento en que tienen que o cambiar o parar de producir, sencillamente. Nosotros tenemos ese poder fantástico que nos da el dinero que ganamos y gastamos, aunque no sea mucho.

Y porque a veces maltratamos sin darnos cuenta, por lo tanto mucha gente pudo averiguar con esta crisis sanitaria lo insoportable que es estar encerrado día y noche…

Matar, envenenar, golpear, abandonar, mantener atado o encerrado, no dejar agua, no alimentar (pero también dar demasiada comida), no pasear, no dispensar antiparasitarios o cuidados veterinarios, etc… El maltrato tiene muchas caras. Simplemente porque no facilitar las necesidades vitales a un ser vivo es maltrato.

Tener camadas descontroladas, es dar nuevos a animales a maltratar y hacer que se colapsen las protectoras y que luego tengan que rechazar animales o dormir algunos de los que tienen para siempre. Animales jóvenes, animales sanos, animales buenos y cariñosos, animales con ganas de vivir, porque aunque vivan una vida llena, sus vidas son mucho más cortas que las nuestras. Hablan mucho de la cantidad de animales que se adoptan pero muy poco de los que se sacrifican o siguen en la calle… ¡Y es que desgraciadamente, aunque nadie se entere, son muchísimos más! La gente que adopta y/o ayuda a las asociaciones con dinero, donaciones y tiempo, se hace cargo de la falta de responsabilidad de los que abandonan y/o no esterilizan.

¿Porque debe alguna gente cargar con la falta de consciencia de los que no se preocupan? ¿Porque tenemos que asistir a la fuerza a los maltratos que otros imponen? ¿Porque encerramos pájaros en jaulas y peces en peceras? ¿Por qué no matamos los mariscos antes de echarlos a hervir?

Queremos poseer y dominar cuando en realidad, ninguna vida nos pertenece: ni tus padres, ni tu pareja, ni tus hijos, y ni tus animales tampoco…

Nos hemos poco a poco deshumanizados, y al final nos fuimos haciendo más animales que los animales.

Y es que España, con los toros o los galgos, y Francia con el Foie Gras o la caza a caballo, dan una pésima imagen al resto del mundo. Porque las tradiciones no siempre son buenas y lo sabemos. Y por eso tenemos que cambiar, para mejorar nuestra sociedad y mejorarnos a nosotros mismos día tras día, porque esa es la buena forma de modernizarse, no hay otra.

En este día, Día internacional de los derechos de los animal, nos invitan a concienciarnos, para luego hacer de cada día del resto de nuestra vida, un día sin maltrato y con respecto a todas las formas de vida que nos rodean. Porque nosotros no somos más que una minúscula parte de ellas, y lo estamos echando todo a perder.

No dejemos nunca de informarnos, no dejemos nunca de aprender.

Y cómo se dice por aquí:

A buen entendedor… Un saludo.

P.D.: Aquí os dejo un enlace hacia la Ley 5/1997 del 24 de abril, sobre la protección de los animales de compañía: https://www.boe.es/eli/es-cl/l/1997/04/24/5/con

Extracto :

Artículo 4. Obligaciones de los poseedores o propietarios.

1. El poseedor de un animal, y subsidiariamente su propietario, es el responsable de su protección y cuidado, así como del cumplimiento de todas las obligaciones contenidas en esta Ley.

A tal efecto, deberán mantenerlo en buenas condiciones higiénico-sanitarias, procurándole instalaciones adecuadas para su cobijo, proporcionándole alimentación y bebida, dándole la oportunidad de ejercicio físico y atendiéndole de acuerdo con sus necesidades fisiológicas y etológicas en función de su especie y raza y cumplimentar las formalidades administrativas que en cada caso procedan. Asimismo deberá realizar los tratamientos sanitarios declarados obligatorios.

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 Ida Yebra Franco

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