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Tradiciones de Toral

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Existen en casi todos los pueblos, y desde tiempos remotos tradiciones orales de toda índole, unas son para curar meigallos, otras tratan de curar ciertas enfermedades, con mayor o menor éxito, pero de lo que no cabe duda es que todo aquel que las practica están seguros de su eficacia. Y Toral no iba a ser menos. Y como estamos en unas fechas bastante señaladas en lo que se refiere al S. Juan y la entrada del solsticio, creí bueno hacer una recopilación de algunas de las que tengo memoria.

Recordareis una que dejé aquí hace al menos un par de años referente a los niños encanillados, y de la cual fui partícipe destacado, fue una experiencia que en aquellos momentos no le di importancia pero andando el tiempo descubrí algunas de esas tradiciones que en muchas ocasiones se servían nuestros antepasados para facilitarse la vida en épocas que carecían de todo menos de su capacidad imaginativa, y fruto de una observancia del medio.

Una de las mas curiosas y que de veras es impactante era que cuando existía una herida abierta

en cualquier lugar del cuerpo, ir a la bodega y de allí tomar una tela de araña de las mas grandes y con ella cubrir la herida. No se a quien se le ocurriría esa peregrina idea por primera vez, pensándolo bien era bastante arriesgado ese comportamiento, pero sabiendo como se sabe hoy que las telas de araña contienen una especie de antibiótico, según algunos estudios recientes, ya no parece tan arriesgado si no, lógico ¿De quien tomaron esa idea ?. ahí queda para el que quiera analizar ese comportamiento.

Había otra que recuerdo muy bien porque traté a la persona que la conocía. Este hombre falleció ya hace años, pero viven familiares aún, así que me reservaré su identidad. Como digo esta persona tenia el don de curar la pulmoeira de las vacas, esta enfermedad de veras que no se de que manera la padecen los bóvidos, pero debe de ser una especie de tos o algo así. Pues bien conocía una especie de Padrenuestro, o letanía, o algo parecido que recitándola se curaban sin mas. Hasta aquí nada especial, si no fuera que D. Francisco el cura que estuvo en Toral, fue en persona a rogarle a este hombre que se la recitara para curar una vaca de su propiedad, excuso decir la cara que le quedaría al ver a todo un sacerdote pidiéndole este tipo de ayuda.

Otra también, pero esta quizás esté en vigencia, ya que se refiere a la manera de hacer el mondongo en las matanzas, y era que ninguna mujer que estuviera con la regla en esos días podía tocar la carne, esto se llevaba a rajatabla, y se contaban casos además verídicos, según dicen, que se llegó a estropear toda una cosecha de chorizos, botillos, androllas etc. porque alguna mujer no dijo que la padecía..¿ De que manera se estropeaba?. nunca me lo supieron explicar, unos decían que se ponía la carne blanca, otros que no ligaba el pimentón, y los muchos que se estropeaba sin mas. Yo si que me lo creo, ya que a veces es mejor creer que tratar de averiguar.
A propósito de esto, siempre cuando se terminaba adobar la carne, y ya todo en reposo, se rezaba la siguiente oración, mientras se hacían tres cruces sobre la carne. S. Vicente te acreciente, S. Xusto de pouco faga muito, y S Pantaleón te libre de una mala tentación. Todo esto debía de ser eficaz ya que en mis prolongados años nunca vi que se estropeara una matanza…a Dios gracias.

Había una muy curiosa. Cuando se recibía un golpe en la rodilla o cualquier articulación, lo normal era que se inflamara, se solía decir que tenia aire , pues bien en estos casos se ponía un cacharro lleno de agua caliente, y se cubría el cacharro con una tijera y un peine a la vez que se ponía la citada articulación encima de todo ello, ignoro si esta práctica llevaba también algún tipo de oración.

Y la última y quizás una de las que mas impacto me causó ya que la vi practicar, era la de averiguar el sexo de un no nacido a través de una tijera y un cuchillo, en las tres veces que la vi hacer las tres acertó, y en una había por medio una ecografía, claro que de esto hace unos cuarenta años y en aquellos tiempos las ecografías no eran tan nítidas como hoy. La practica consistía en tomar un cuchillo y una tijera, ponerlas en sendas sillas, y cubrirlas con dos cojines, es entonces cuando entra en la habitación la futura mamá, y libremente elije el asiento. Excuso decir que cuchillo se refiere a varón y tijera a hembra. Esto no conlleva ningún riesgo y se puede comprobar hoy en día. Yo os prometo que quedé impresionado de que en los tres casos acertara. ¿Casualidad? Ahí lo dejaremos.
Y por hoy creo que ya basta de meigalladas, otro día trataremos de buscar cosas también curiosas o al menos interesantes. Que de todo hay.

Categorías:Colaboradores, Vicente

1 respuesta »

  1. Vincete ante me alegro de volver ha verte por aquí.Que como siempre disfruto y aprendo de tus relatos,un abrazo.

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