2 respuestas »

  1. Es de vergüenza que algún desalmado, pues no merece la consideración de persona, sea capaz de abandonar unos perros. Me resulta increíble que la gente pueda hacer eso. Que no harán? El ser humano es despreciable y un peligro para la conservación del ecosistema. Merecemos la desaparición total.

  2. Alfredo: los perrines encontraron personas generosas que se encargaron de ellos, en Carracedelo y en Toral, y viven ya en un entorno familiar rodeados de cariño. Sé que te alegrarás por ello. Un fuerte abrazo.

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