El corazón se llena de espinas al ver como se va de la vida un ser querido, siempre es triste y dolorosa la ausencia, estamos condenados a sufrir ese dolor, que es dueño y señor de nuestro destino, pero los buenos momentos vividos esos jamás se marchitan en el jardín de los recuerdos.
Un abrazo.
El corazón se llena de espinas al ver como se va de la vida un ser querido, siempre es triste y dolorosa la ausencia, estamos condenados a sufrir ese dolor, que es dueño y señor de nuestro destino, pero los buenos momentos vividos esos jamás se marchitan en el jardín de los recuerdos.
Un abrazo.