¿ARTE?
Abel Tubillo Mandes, y su hermano Jesús son dos artistas con cierto renombre, sus obras buscan siempre la provocación y la confrontación social, entre muchas de sus obras destacan algunas como “la lluvia acida”. En la que un invernadero alberga plantas ornamentales de todo tipo y que semana tras semana han de ser sustituidas por ser tratadas con elementos químicos perjudiciales para ellas, otra obra a destacar y por la que han ganado numerosos premios en todo el mundo, es “la cámara torturadora”, en la que con una ambientación de la segunda guerra mundial, gasean animales domésticos en cámaras de gas, y en campos de concentración en donde los animales domésticos llevan cruces judías y los animales salvajes tales como monos y pájaros de todo tipo llevan esvásticas y van vestidos de generales nazis.
Todas sus obras son de carácter provocativo y con un profundo sentido crítico hacia la sociedad, En una galería de Paris, estuvo expuesto durante un año y tres meses una video-proyección titulada: ¿cómo asesinar al presidente de Francia?, se trataba de un curso o manual de cómo asesinar al presidente de la república, habiendo sido estudiado por ellos, incluso fueron asesorados por asesinos a sueldo y por militares, y por soldados de fortuna de renombre mundial.
Pero estos dos artistas, por algunos considerados genios de la vanguardia artística de los últimos años, han ido demasiado lejos. Ustedes están aquí para juzgar que sucederá con su obra, y no con ellos. Por que ellos se enfrentan a penas de entre 40 y 50 años de prisión inevitable.
El día 23 de marzo del año 2018. Los citados personajes se levantaron temprano y como habían planeado a las 7:30 de la mañana se montaron en el coche y siguieron al autobús número 32 hasta a la última parada donde José Luís Panadero, y Eusebio Fernández se bajaban todos los días a la misma hora para caminar durante un cuarto de hora hasta su trabajo de vigilante y mantenimiento respectivamente de una serie de grúas instaladas en el solar numero 16.1 de la calle soto.
Se bajaron del coche y mientras Abel sacaba su cámara de video. Su hermano Jesús cargaba su pistola. Para cometer el homicidio o como ellos lo llaman la “obra suprema”.
Los asesinaron y grabaron todo el proceso. Trazaron una serie de líneas en el suelo, dibujaron los cuerpos, hicieron cientos de fotos y pintaron a los difuntos de colores.
Seguidamente a las 9:15 llamaron a la policía local, los esperaron en el lugar de los hechos, y se auto-declararon culpables de los asesinatos y pidieron que les cayera la pena que le corresponda a cada uno sin ningún problema al respecto.
Lo que los asesinos piden hoy, no es ninguna reducción de condena, ni ningún tipo de piedad hacia ellos, sencillamente quieren reivindicar su obra de arte como algo paralelo a la vida y que se equipare el arte a la propia sociedad, y a la propia justicia siendo tratado este de forma justa. Para lo que piden que su obra sea expuesta como estaba previsto e incluso previamente subvencionada por fondos públicos dada la categoría de los artistas. Y que además sea expuesta tal y como ellos idearon desde un principio es decir:
En el fondo de la sala una video proyección del asesinato con tonos azules de fondo, que denote frialdad, y miedo seco.En las pareces del lado izquierdo las fotografías de todo el proceso.
Y en el lado derecho todas las denuncias de la policía, el proceso judicial expuesto en papel. Las medidas de los cuerpos, el nivel de sangre. E incluso que sea expuesto vuestro veredicto el del jurado popular y la sentencia del juez. En definitiva todo el proceso de denuncia condena y sentencia, elevado a la categoría de arte
Lo que ustedes como jurado popular deben juzgar, es si esa exposición debe realizarse o no.
Adelante:
05/04/2008
Felipe Gómez Corredera
Categories: Colaboradores


















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Cuando leí por primera vez (hace ya más de tres años) este texto pensé lo mismo que ahora. El planteamiento es muy bueno, pero para mí incluye un dato insalvable: los hechos suceden en el 2018. No sé lo que pasará de aquí a unos años, así que no puedo dar mi veredicto sobre algo futurible, porque estaría aplicando criterios actualistas.
Por otra parte, lo contado no me parece imposible que suceda: tenemos museos del crimen y hay exposiciones en que se muestran realidades sino más, tan crudas como la aquí contada. ¿Es arte?… pero, ¿qué no es arte?, ¿quién decide si algo es arte o no?.
En cualquier caso, muy bueno el texto Felipe; no acusa el paso del tiempo y nos hace reflexionar.
Salud,
Carlos