
Cada vez que me hago esta pregunta, reconozco que no encuentro respuesta que me satisfaga… Pero no crean hay quien se atreve a dármela y me dice:
“La historia es aquello de lo que tenemos que aprender para no repetir lo malo de ella…”
Entonces me pregunto:
¿Qué es lo malo de ella…?
Porque tal y como al parecer entendemos nuestra historia, lo malo de ella para unos puede no ser tan malo para otros.
Por otra parte, en ocasiones, pienso. Que a los que opinan así no les falta razón.
¡Pero! ¿Qué es lo que hemos aprendido hasta ahora de la historia? Porque no hay más que mirar a nuestro alrededor para darnos cuente de que, la verdad, no hemos aprendido demasiadas cosas buenas… Quizá sea que no hemos sabido hacer la lectura adecuada… Aunque yo pienso que no. Yo creo que la lectura que hemos hecho es correcta… Sin duda hemos leído a la perfección lo que nos ha dicho la historia. Negarlo sería de necios. Por eso me sigo peguntando:
¿Cuál es la verdadera historia del mundo?
¿La de los egipcios?, que vivieron sus fantasía a cambio de la vida de los esclavos, y en cambio a todos y cuando digo a todos es a todos. Porque no me negarán que no estamos enamorados de la vida y obra de los egipcios…
¿O son más nobles y cultos los griegos? Que lo mismo que los egipcios basaron sus riquezas en los trabajos que para ellos hacían, también, los esclavos. ¡Claro!, los griegos son pensadores, decimos. ¿Qué me dicen de Platón…? Nadie puede negar que Platón no sea un gran pensador. Quizá el más grande que nos ha dado la historia… O los romanos, nuestra cultura, admira a Virgilio, a Homero, a Séneca y también ellos tuvieron libre pensar porque a su servicio tenían esclavos que cuidaban de sus vidas…
Y yo me pregunto:
Si todos esos millones de esclavos hubieran tenido tiempo para pensar, quizá alguno de ellos hubiese llegado a un nivel equivalente a los antes citados. Eso será una incognita que nos perseguirá siempre…
Pero no hay que pensar mucho para ponerse del lado de esa hipotética pregunta… Nadie me puede negar que gracias a la Revolución Francesa el pensamiento humano ha evolucionado en más amplia medida.
Acaso no es cierto que a esta evolución han contribuido de manera decisiva, muchas gentes que otros regímenes no se les hubiese permitido ni tan siquiera un segundo de su tiempo para pensar…
¿Y que me dicen de la evolución que ha habido en el mundo, en el último siglo, gracias a la aportación de mujeres como Marja Sklodowska, más conocida como Madame Courie?
¿Qué es lo que hubiera pasado si esto se hubiera permitido mucho antes?
¡Claro, esto es otra hipótesis! Porque no fue así… La gran aportación de la mujer vino gracias de nuevo a otra revolución francesa “La revolución cultural del 68”
Pero ustedes se preguntarán a donde quiero ir a parar… Pues ahí va:
Yo creo que la verdadera historia del mundo es la otra historia que todos, todavía no sé porqué, respetamos… La Historia del Arte… Esa historia que nos da a conocer como éramos tiempo atrás…
Díganme sino, quién no ha suspirado alguna vez por visitar la pirámides de egipto… Si ya sé que tambien fueron construidas por los esclavos, lo mismo que el Parterón; lo mismo que los acueductos romanos que hay desperdigados desde la península itálica hasta la hispanica pasando por la Galia. Como también las iglesias románicas que inundan los pueblos de Europa…
Sólo a modo de curiosidad. ¿Cuantos castillos existen en el mundo que conserven sus piedras como en el momento de ser construidos?
Compárenlos ahora con los innumerables de monasterios, claustros e iglesias, a su vez desperdigados por el mundo. Quién no conece las espoliaciones que los alemanes hicieron en el Louvre llevándose las obras de arte más representativas…
Esa historia, es la historia del arte. La única y verdadera historia del mundo. La historia que nos permite analizar sin mentiras cada tiempo pasado. Las mentes más ilustres defiendes el Arte y curiosamente alguna de las mentes indignas también lo defienden. No les parece suficiente para que sea esta la historia que nuestros hijos estudien y analicen. Si nos basáramos en las historia del arte, sin duda seríamos más felices…
La otra historia, la que continuamente se empeñan en que aprendamos, es una historia aburrida en su mayor parte. Contada, casi siempre, de manera parcial dependiendo de quien gobierne en cada uno de los rincones de nuestro mundo. Esa historia, amigos, es la de las guerras, las miserias, las luchas de unos pocos para conseguir el poder sobre las masas… Esa historias, por desgracia, es una historia de la que no hemos sabido aprender; que no hemos sabido razonar… Y como consecuencia de esa falta de razonamiento por exceso de interés personal, de esos pocos, nos han devuelto una y otra vez a revivir males pasados, casi siempre a cuenta de gente inocente que poco o nada se llevarían si hubiesen seguido viviendo. En resumidas cuentas, una historia que sólo nos ha traido penalidades…
Y si uno gira su cabeza e intenta de verdad hacer una lectura de como está el mundo, enseguida se da cuenta de cual es nuestra relidad y de como podríamos estar si realmente hiciéramos lo que piensa la mayoría.
Pero no. Los que tienen el poder no quieren dejar de tenerlo nunca y para ello son capaces de arrastrarnos con promesas hasta, incluso, el odio por nuestros semejantes. No hace falta mirar mucho para atrás para darnos cuenta de esto. Apenas tenemos que levantar nuestras cabezas par ver lo que pasó no ha mucho tiempo en Yugoslavia donde entre amigos íntimos de muchos años algunos sembraron el odio, un odio que casi acaba con la vida de millones de personas.
Hubo quien quiso vendernos:
Lo de Yugoslavia dura tanto tiempo porque allí no hay petróleo… Vaya tontería… En Irak si hay petróleo ¿Y cuánto tiempo hace…?
No amigos cuando se siembra el odio y después se quema la cosecha, no se acaba el odio sino que aumenta…
Yo en ocasiones quiero imaginar adonde podría llegar la inteligencia del género humano si en lugar de invertir el tiempo y enormes cantidades de dinero en sembrar y quemar odio, lo invirtiéramos en ayudarnos unos a otros con el único y simple fin de ser felices…
La historia la debieríamos entender como aquella que estamos construyendo día a día y cuando nuestra vida acaba otro la sigue. El ser humano es inmortal pero el ser individual pretende serlo también y lucha contra lo que sea por conseguirlo. Algunos llegan a creer que por el echo de tener poder están más cerca de esa inmortalidad y eso es una necedad… Con el poder se puede acceder a una mejor vida… pero el poder se limita, no a medio mundo como nos quieren hacer creer sino, a unos cuantos millones de personas. Sí, sí, no se rían… tan sólo a unos cuantos millones repartidos por todos los rincones de nuestro querido planeta…
Si en lugar de sembrar el odio entre los habitantes ya no del mundo, sino tan sólo de una ciudad, pensáramos simple y llanamente en ser mejores personas… Todos seríamos enseguida más felices.
Nos hacen creer que una bandera es nuestra madre y a unos les parece indecente, mientras que otros, esa misma situación les parece lícita, porque ese pueblo una vez fue libre y ahora después de no sé cuantos años tiene derecho a ser lo que ha sido antes. Pero ¿qué antes? Porque antes de ese antes también hubo otro antes…
No me gustaría que nadie se diera por aludido por este escito y encima se enfadara por ello. Por eso les pido a todos que reflexionen; que piensen en ellos y en sus hijos y en sus vecinos y en los hijos de sus vecinos y si cada uno de nosotros hacemos eso construiremos una pirámide sin esclavos porque ya nunca dependeremos de las ideas, en ocasiones de algún tarado que se cree salvador de su tierra… y esa tierra pueden ser todas las tierras… Las tierras quedan, sólo cambian cuando la naturaleza así lo considera. ¿Porqué queremos entonces cada uno de nosotros que esas tierras cojan una u otra forma?
No amigos, una vez más os pido que meditéis, que améis, porque de esta manera evolucionaremos y esa evolución ya no tendrá marcha atrás…
Sólo la Historia de Arte nos enseña la verdadera Historia del Mundo…
El mundo de hoy, nuestro mundo, está lleno de libres pensadores que no necesitan esclavos para pensar, y que sólo buscan un futuro mejor para todos…
Demósle tregua…
José F. Rodríguez Aller
Categories: Colaboradores

















fe%20%5BResolucion%20de%20Escritorio%5D.jpg?psid=1)






No cabe duda que el texto invita a la reflexión, y que viene bien tras el ajetreo de las entradas de estas últimas semanas, que por otra parte espero que continúe.
Hay un par de aspectos, uno de ellos básico en el texto, con los que no estoy de acuerdo. La Historia del Arte no es, desde mi punto de vista la Historia real, sino tan solo el reflejo de una parte de la Historia; y si la restringimos a las grandes manifestaciones artísticas (catedrales, claustros, pirámides,…) es evidente que refleja los gustos, el simbolismo, las ideas, de las elites sociales (cuanto más atrás en el tiempo, más claro). Fuera de su contexto, el arte nos puede deleitar, nos puede gustar más o menos (desde nuestro concepto de "lo bello"); es el gusto por la pieza, por la obra, pero no es el fiel reflejo de toda una sociedad, ni menos de una época. La Historia, nos guste o no, tiene partes agradables pero también, y muchas, desagradables. Una única fuente no nos permite conocer la Historia, debemos usarlas todas. Y naturalmente debemos aprender de toda la Historia, aunque sí sería bueno que sólo tratáramos de reproducir en la actualidad las partes positivas.
Creo que el ser humano tampoco es inmortal. Nuestra especie lleva sobre la tierra tan solo unos 200.000 años, muy poco si lo comparamos con los al menos 7 millones de años que se calcula para los primeros antecesores de los homínidos. Sin duda somos una especie finita (vamos a extinguirnos), como todas las anteriores, y al ritmo que vamos es probable que nuestro mayor logro como especie será el de haber conseguido un nuevo récord: el del homínido con menor duración sobre la tierra (eso sí, extinguiendo otras muchas especies animales con anterioridad).
Saludos y muchas gracias por el texto.
Carlos
HISTORIA:
aquí es un hombre
aquí es un cadaver
aquí es una estatua