

La columna o pilar de Parandones
La columna o pilar de Parandones, o «puente de
protección teleférico J. Polihg 1930». Así lo llamó su autor, el
ingeniero Jacobo Hoeltz de Toral. Esa estructura de puente colgante de
malla de acero sobre pilares de hormigón servía para evitar la caída de
piedras, que se transportaban mediante vagonetas colgadas de cables,
en los cruces con las carreteras y ferrocarriles.
El conjunto
formaba parte de las instalaciones de transporte de materia prima para
la fábrica de cemento que existía en Parandones (Cementos Bergidum,
después llamado Cementos Villafranca), y era una de las instalaciones
industriales más importantes del noroeste de España en su época. Por
eso le corresponde, justamente, un gran valor histórico desde el punto
de vista industrial de comienzos del siglo pasado. Y nos pertenece.
Carlos
23/09/2008 14:21
Los intentos por conservar el Patrimonio Industrial son cada vez
mayores, pero desgraciadamente en la mayoría de las ocasiones se está
llegando tarde. Resulta difícil convencer a la gente de la importancia
de estas evidencias de las primeras fases industriales (o incluso
protoindustriales), que en la mayoría de los casos tan solo se ven como
«molestas ruinas» que no sirven para nada (qué mejor ejemplo que la
fábrica de Parandones). La destrucción llega a ser sistemática. En el
entorno de Toral, por citar algo, todavía queda algún calero, esperemos
que sea por mucho tiempo. Sería aconsejable, si no existe, un catálogo
municipal en el que se recogieran estas evidencias de arqueología
industrial, y el posterior establecimiento de medidas de protección.
César, gracias por la foto y por llamar la atención sobre el tema.
Aprovecho para felicitarnos por el retorno del gestor del blog y desear que haya tenido un merecido descanso.
Salud, Carlos
Categories: Pasatiempos


















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Los intentos por conservar el Patrimonio Industrial son cada vez mayores, pero desgraciadamente en la mayoría de las ocasiones se está llegando tarde. Resulta difícil convencer a la gente de la importancia de estas evidencias de las primeras fases industriales (o incluso protoindustriales), que en la mayoría de los casos tan solo se ven como "molestas ruinas" que no sirven para nada (qué mejor ejemplo que la fábrica de Parandones). La destrucción llega a ser sistemática. En el entorno de Toral, por citar algo, todavía queda algún calero, esperemos que sea por mucho tiempo. Sería aconsejable, si no existe, un catálogo municipal en el que se recogieran estas evidencias de arqueología industrial, y el posterior establecimiento de medidas de protección. César, gracias por la foto y por llamar la atención sobre el tema.
Aprovecho para felicitarnos por el retorno del gestor del blog y desear que haya tenido un merecido descanso.
Salud, Carlos