Colaboradores

EL BIERZO EN LA HISTORIA.Vicente 7

EL BIERZO EN LA HISTORIA.

Quisiera hablaros hoy, del casi olvidado hasta hace pocos años  Monasterio de Carracedo.  Es una pena que haya estado tanto tiempo desmoronándose sin que una mano se preocupara de que ello no sucediera.  Su decadencia vino casi exclusivamente a raíz de la desamortización de Mendizábal, (amén de los expolios e incendios llevados a cabo a lo largo de los siglos, y en época más cercana, por las tropas napoleónicas en la guerra de la independencia). Se habla y mucho de esa ley que entró en vigor en tiempos de la reina Isabel II (Hubo otras tres o cuatro desamortizaciones pero esta fue la más conocida).  Mendizábal fue ministro de hacienda con la citada reina.  Consistía esta ley en despojar a las comunidades de los monasterios y a los nobles de sus amplias posesiones, ya que no laboraban las tierras, (Se les conocía con el sobrenombre de Manos Muertas)  y a la vez proporcionárselas a los labradores de a pié.  Lo malo de esa ley es que estaba bien concebida…….pero mal ejecutada.  Los encargados de hacer los lotes para repartirlos fueron los mismos municipios y………hecha la ley hecha la trampa. ¿Quién gobernaba en los ayuntamientos por esos entonces?…… ….pues los de siempre: Los caciques.  Hicieron lotes muy amplios, y de ese modo muy costosos, que de esta forma quedaban vedados a los agricultores modestos, y es por ello que esos monasterios y terrenos volvieron a quedar en las mismas manos de antes, o parecidas …………..y claro, por los entonces no existía como hoy la inquietud por mantener el arte. Privaba ante todo el de usarlos muchas veces como lugares para alojar el ganado y otros menesteres agrícolas, cuando no, y en peores casos desmontar sus piedras para emplearlas en edificaciones privadas, ya que la piedra estaba ya labrada y se encontraba a mano. Y en cierto modo es lo que le sucedió a Carracedo.  Otro tanto aconteció a nuestro convento de Cabeza de Alba.  Afortunadamente el último dueño; al menos se preocupó con sus propios medios de ir parcheando de una manera un tanto lógica los desperfectos que con el tiempo van surgiendo.  Aprovecho desde aquí a “quien corresponda” que trate de recuperar lo poco que aún subsiste de ese histórico, cercano y bonito lugar. Podría ser la Diputación u otro organismo que  brindara ayudas para que no cayera en el olvido. Me ha comentado el último poseedor, que oyó decir en cierto momento que los documentos relativos a todo el entorno se encuentran actualmente en una localidad de Andalucía  (No supo precisarme cual),  y que posiblemente allá fueron llevados por los monjes al abandonar esas posesiones para ubicarse en nuevas comunidades.  Ahí queda la idea, pero que alguien la retome antes que sea demasiado tarde.

Volviendo a la historia de Carracedo.  Fue fundado por el rey Bermudo II  Llamado “El Gotoso” (Por lo visto en aquellos tiempos ya existían los colesteroles y ácidos úricos). Este era un curioso personaje, y era tal  su enfermedad que se cuenta no podía  subir ni a su propio caballo.  Las crónicas no dicen si era porque no podía alzarse  a él, o si el animal se negaba; que todo podía ser.

Este monasterio fue destruido dos veces (No le llegó con una) por ese personaje que la historia conoce con el nombre de Almanzor. Posiblemente en sus idas y venidas a Compostela que también destruyó, así como la ciudad de León, además de nuestra vecina Bergidum.  Se divertía con eso.  De Compostela se dice que no dejó piedra sobre piedra; solo respetó la tumba del apóstol porque al entrar allí observó a un monje orando de rodillas, y tan ensimismado estaba el buen sacerdote,  que ni se enteró del enorme desbarajuste y jaleo que el moro estaba realizando a su alrededor.

El citado rey Bermudo debía de tener una querencia o simpatía con el Bierzo, puesto que falleció en Villabuena lugar próximo a Cacabelos, y pidió ser enterrado en Carracedo. Por eso a este monasterio la cabe la gloria de haber sido el primer Real Sitio que hubo en España. He visitado recientemente la localidad de Villabuena y salvo algunas paredes que se supone antiguas, solo queda entre el sentir de las gentes el recuerdo de un rey que parece ser y dice la historia que allí murió aunque nadie sabia dar su nombre.  Posteriormente fue trasladado al Panteón de Reyes de León, en S. Isidoro.

Tuvo este personaje dos mujeres legítimas (Velasquita, y Elvira) a la primera repudió, no se sabe porqué, aunque alegó consanguinidad. Después tuvo dos “amigas” que se supone  eran hermanas entre si, (Todo quedaba en casa) habiendo de ellas numerosa descendencia. Hago notar estos datos para que observéis como eran esos tiempos, en los cuales incluso la Iglesia, que tenía una gran influencia entre la realeza, permitía o consentía esos pecados de la “entrepierna” sin poner impedimento. Podría aplicárseles aquella coplilla medieval:

Cuan me pesa, cuan padezco

Por donde más pecado había

Y aqueste lugar está…….

A tres cuartas del pescuezo

Y a una de la barriga.

Hubo otra persona de entre los reyes de León que le dio un definitivo empuje allá por  los años 1100.  Y esta fue la infanta Doña Sancha hermana del rey  Alfonso VII, llamado el Emperador, nietos ambos del Rey  Alfonso VI  (Creo que comenté en otro lugar que este último rey, casó con una berciana, la cual está enterrada en el monasterio de Vega de Espinareda, y llegó a ser cabeza de la dinastía de los reyes de Portugal).

Doña Sancha vivía prácticamente entre Carracedo y  Villabuena según comenta el Padre Florez, y a pesar de que solo era infanta su hermano siempre quiso que llevara el título de reina.

Carracedo tuvo una gran influencia en sus alrededores véase si no las diversas localidades que llevan el añadido“Del Monasterio”.o “De la Abadía”. Muy probablemente la localidad de Toral de los Vados fuera una de ellas, y el nombre de Toral derive del lugar que usaban los miembros de la comunidad para recreo de sus ganados. Puesto que las posesiones de este monasterio se adentraban y mucho a lo que hoy son tierras de Galicia.

A partir de ahí tuvo sus altibajos, hasta llegar a nuestros días. Gracias a la iniciativa de restaurarlo malamente. Y digo malamente, porque  esas restauraciones por lo menos a mí no me parecen las más acertadas. Véase si no las escaleras que dan acceso a esa joya del románico  llamada “Mirador de la Reina” citado así mismo por Gil y Carrasco, en su libro “El Señor de Bembibre”. Como digo esas escaleras me parecen de muy mal gusto ya que parecen un remiendo modernista al lado de esa maravilla. En fin “Cosas veredes amigo Sancho”.

La vez que lo visité vi bastantes pergaminos y libros antiguos, algunos me parecieron incunables, seguro que en ellos se encuentra parte de nuestra historia, aunque los más importantes es bien probable hayan desaparecido para siempre.

José Vicente González Alonso
desde A Coruña

(Incluyo fotos.  Nótese en la portada románica la escalera modernista y los pasamanos)

Categorías:Colaboradores

Etiquetado como:

1 respuesta »

  1. Me invade la nostalgia, al interiorizar sobre este artículo.  Quizás no tenga que ver, con el texto en sí, pero el echo que se publique parte de la historia de un lugar en el mundo,  me parece muy válida que se dé a conocer, a gente como uno, lejana a un pasado sin precedentes, hasta ahora que me entero.
     
    Lo que mas me llama la atención, sin duda es:
     
    "Tuvo este personaje dos mujeres legítimas (Velasquita, y Elvira) a la primera repudió, no se sabe porqué, aunque alegó consanguinidad. Después tuvo dos “amigas” que se supone  eran hermanas entre si, (Todo quedaba en casa) habiendo de ellas numerosa descendencia. Hago notar estos datos para que observéis como eran esos tiempos, en los cuales incluso la Iglesia, que tenía una gran influencia entre la realeza, permitía o consentía esos pecados de la “entrepierna” sin poner impedimento. 
     
    No sé si felicitar al autor o no, solo puedo indicar que me pareció bastante interesante, y agradecer al señor González Alonso, porque me ha hecho recordar a una persona que ya no está y que significó muchísimo en mi vida, el cual, tenía un estilo muy similar en escribir o expresar sobre su entorno.
     
    Desde el otro lado del mundo, mis saludos a los integrantes de este blog, al cual llegué por una simple casualidad.
     
    Angélica

Deja un comentario