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Paradaseca, de 59 hórreos a solo dos

carretera a Paradaseca

Paradaseca conserva hoy apenas dos hórreos tradicionales, últimos testigos de un patrimonio que durante siglos formó parte de su paisaje y de su vida cotidiana. El Catastro de Ensenada llegó a contabilizar 59 hórreos exentos en la localidad a mediados del siglo XVIII, una cifra que todavía superaba la veintena en los años sesenta y que se había reducido a 14 en el censo de 1987. Uno de los supervivientes, situado actualmente en el paraje conocido como La Pasada, procede, según la memoria de los vecinos, del entorno de San Cosme y habría sido adquirido hace décadas a un propietario llamado Nicanor Alonso por 100.000 pesetas para ser trasladado hasta su actual emplazamiento. El segundo permanece en La Xeira y se vincula tradicionalmente a un vecino llamado Juvino.

Hórreo San Cosme
Hórreo de San Cosme en La Pasada

El hórreo de San Cosme y la tradición de Doña Urraca

El hórreo de San Cosme no es solo una construcción tradicional de madera y piedra. Su singularidad reside también en la tradición histórica que lo relaciona con uno de los episodios más conocidos de la historia medieval de estas tierras.

Según el relato recogido de las crónicas del presbítero Augusto Quintana, hacia el año 1120, la reina Doña Urraca I de León se encontraba de paso por estas tierras cuando le sobrevino el parto.

La tradición señala que, debido a las normas que impedían la entrada de mujeres en las dependencias interiores de las comunidades monásticas, los religiosos habrían habilitado para atender a la reina una construcción situada fuera del recinto monástico: el hórreo del monasterio de San Cosme. Según este relato, habría sido allí donde Doña Urraca fue atendida y dio a luz.

Esta historia forma parte de la memoria tradicional de Paradaseca y explica buena parte del valor simbólico atribuido al hórreo. No obstante, la tradición sobre Doña Urraca no permite por sí sola establecer que la construcción conservada actualmente sea la misma que existía en el siglo XII, ni determinar su antigüedad exacta.

Hoy, los dos hórreos tradicionales localizados en La Pasada y La Xeira mantienen vivo ese último capítulo de una arquitectura que durante generaciones estuvo ligada a la agricultura, al almacenamiento del grano y a la vida cotidiana de Paradaseca.

El hórreo que hoy se encuentra en La Pasada tiene además otra historia más reciente, transmitida por los vecinos: según esta versión, habría sido adquirido a Nicanor Alonso por varios vecinos de Paradaseca, que habrían pagado alrededor de 100.000 pesetas para desmontarlo y trasladarlo desde su emplazamiento original. Este extremo queda pendiente de documentación y contraste con quienes participaron en aquella operación.

De casi 60 a solo dos

Hórreo  de la Xeira
Hórreo de Juvino en La Xeira.

La historia de estos dos hórreos cobra mayor dimensión cuando se observa la evolución de su número. Paradaseca llegó a contar con 59 hórreos exentos a mediados del siglo XVIII, según el Catastro de Ensenada. En los años sesenta todavía se contabilizaban más de una veintena y el censo de 1987 registraba 14.

El estudio posterior de Eloy Algorri volvió a poner de manifiesto la rápida desaparición de estas construcciones y situó en tres los hórreos existentes en Paradaseca en 2005. Años después, el propio investigador señalaba que quedaban únicamente uno o dos.

A ellos podría sumarse un tercer elemento de construcción más reciente y carácter decorativo situado en un establecimiento de la localidad, cuya condición y procedencia habrá que determinar.

Dos hórreos, dos historias y un patrimonio que permite mirar hacia un Paradaseca en el que estas construcciones formaban parte habitual del paisaje.

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