
«Cuando a alguno que se siente olvidado, abandonado, tu le muestras estima como hermano. Estás llevando la Navidad a su corazón»
-Anónimo-
Cada año la misma historia, llega la Navidad las calles y los balcones se llenan de luces de colores y la gente se pone como loca a pensar que mensaje enviará a todos los contactos de su móvil, algunos no miran si son fijos o móviles y hasta algún número de emergencia recibe la felicitación. Todos como locos a felicitar, te felicitan las navidades hasta los perros callejeros cuando te ven pasar, no es un ladrido, es una felicitación, y es que nadie pasa por alto estas fechas de buenos deseos. Ya está aquí el tiempo de la Navidad y todos los sentimientos de paz, amor y buena voluntad que trae consigo, ese compromiso de las personas por mejorar en estas fechas y de cara al año que entra, pero hay que reconocer que hay situaciones que por mucho que se deseen jamás cambiarán .
Él nació para todos, nació para el que cree y para el que duda, tendería su mano incluso a quienes persiguen a sus semejantes por pensar, hablar, vestir o rezar diferente, seguro que no apartaría a nadie de su lado por su apariencia, a quien no lleva corbata o a quien no viste a la moda, a quien luce rastas, o lleva velos , jamás miraría con desprecio a los que no son del mismo color de su piel, sentiría más bien lástima por todos aquellos que no son capaces de valorar las cosas realmente importantes de la vida. Debemos de apagar nuestro rencor, intransigencia, intolerancia, porque esa es la verdadera Navidad, que la hemos desnaturalizado, que la hemos comercializado, hemos matado poco a poco la verdadera celebración , para volver a recuperarla tendremos que empezar a ver el mundo a través de los ojos generosos y brillantes de cada niño, ellos nos enseñan cada día que están llenos de tiernos sentimientos, y de esa manera podríamos aprender a dulcificar nuestro corazón con la nostalgia de nuestros recuerdos hogareños, para que aflore más la solidaridad y compartamos nuestra mesa con ese, amigo, vecino que se quedó sin familia, sin casa, sin trabajo.
A muchos en estas fechas , al escuchar un villancico, los recuerdos harán que se llenen de lágrimas los ojos y broten desde lo más profundo de su ser , otros llorarán de desbordante alegría , no seamos tan ciegos , la Navidad sigue siendo lo que fue, no lo pagues con tu rencor , tu intransigencia, tu intolerancia, cada familia le ha dado sus características propias , la ha llenado de tradiciones personales, nadie debería quedarse sin ella, para unos será blanca como la nieve, para otros dorada como la arena del desierto y para otros negra como el carbón , pero en el fondo sigue siendo la misma solo que con sentimientos adversos por infinitas causas, pero que nadie ignore el mensaje verdadero, en honor y homenaje a todas las sillas vacías que habrá en las mesas de muchas familias, donde su ausencia se hará más evidente en estas fechas y nuestras mentes se llenarán de una catarata de emociones al recordar vivencias irrepetibles con ellas, pero sin pensar que es malo recordar, puesto que nombrar, brindar o poner una vela por quien no está, pese a provocar que se derramen lágrimas, reconfortará a todos por haber podido honrarle y hacerlo presente en la ausencia.
Este mundo necesita sin duda más AMOR. No es solo cuestión de entregar un regalo envuelto delicadamente. Lo más importante en estas fechas es poder dar AMOR a nuestros seres más queridos.
20 de diciembre de 2019
Categories: Colaboradores, Senra

















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