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Manuel Deza emociona a Toral con un pregón de profundas raíces y un llamado a la acción.

¡Qué pregón tan sentido el de Manuel Deza hoy en Toral! Llegó al alma de los asistentes, cómo habló de sus raíces aquí, de la acogida que le dieron siendo un bebé. Y ese llamamiento final… ¡totalmente de acuerdo! No podemos dejar que Toral de los Vados se apague. Toca arrimar el hombro entre todos. ¡Viva Toral y su Semana Santa!

También participaron magistralmente la «Agrupación Musical la Pasión de Ponferrada».

PREGÕN DE SEMANA SANTA EN TORAL DE LOS VADOS

Agradecimientos.

Antes de comenzar con el pregón, quisiera dar las gracias a la Cofradía de Jesus Nazareno de Toral de los Vados y al Padre Jorge por invitarme a ser parte de esta Semana Santa de Toral.

También a todos los que hoy asistís a esta sagrada

misa.

AToño, del Bar Avenida, por ser parte importante en transmitir, tanto en el pueblo cómo fuera de el, todas las noticias aqui ocurridas para nuestro cono- cimiento

Por supuesto al pueblo de Toral de los Vados por tan buenos momentos que me ha hecho vivir.

PREGÕN DE SEMANA SANTA EN TORAL DE LOS VADOS

Los caminos del Seńor son inescrutables.

A veces nos Ilevan por sendas que no comprendemos en el momento, pero que con el tiempo entendemos que formaban parte de un propósito mayor. Hoy, al alzar la voz en este pregón, quiero compartir con vo- sotros alguno de los caminos de la fe que me han IIe- vado hasta aqui, a este instante de mi vida en el que me dirijo a vosotros con emoción y gratitud.

Uno de mis primeros caminos comenzó en el año 1968, cuando con tan solo ocho meses de vida recorrí en tren, en brazos de mi abuela, la distancia que une La Coruña yToral de los Vados. Veniamos en busca de un lugar mejor, debido a una enfermedad que yo sufría y de la cual necesitaba solución urgente. Aquí fui acogido, sin conocernos de nada, en la casa de Apolinar y Valenciana, que se convirtieron en mis abuelos. Apolinar viendo a mi abuela dar vueltas por Toral con un bebé en brazos, le transmitió que el eso no podía consentirlo. Nos Ilevó a su casa junto a su hija Chelo y su sobrina Mary. Más tarde Chelo conoció a Vicente, con el cual se casó, ambos para mí, a día de hoy, son cómo mis padres. Tuvieron dos hijos, Héctor y Lorena, que junto con mi hermana biológica, se convirtieron también en mis hermanos.

No sólo fui acogido en este querido pueblo de Toral de los Vados, sino que desde entonces se convirtió en mi hogar. Aquí crecí, forjé amistades y aprendí los valores que han guiado mi vida.

La fe estuvo presente en cada rincón de mi infancia, en cada procesión que contemplaba con asombro, en cada rezo susurrado en familia.

Años después, decidido a dar un cambio a mi vida, inicié otro camino. Fue en 2001, emprendí el Camino de Santiago, una experiencia de transformación y es- piritualidad que marcó mi alma y reforzó mi vínculo con la fe. En aquellos kilómetros recorridos encontré no solo el peso del cansancio en mis pies, sino tam- bién la fortaleza de un corazón que aprendía a con- fiar en Dios, a dejarse llevar por su voluntad y a valo- rar la sencillez del camino, de las gentes y la grande- za de lo espiritual.

En 2002 un nuevo camino me guió hasta Málaga. Allí de la mano de unos amigos me hice cofrade de la Hermandad de María Santísima de la Estrella, duran- te 15 años fui hombre de trono, saliendo en proce- sión todos los Martes Santo bajo los pies de la Virgen y conociendo el sufrimiento que acompaña a la Semana Santa.

En 2003, otro sendero se abrió ante mí: el del amor. En Toral, conocí a la persona que hoy es mi mujer y compañera de vida, María Palla. Con la que he tenido la dicha de formar una familia con dos hijas maravi- llosas, Rocío y Lola. Rocío debe su nombre a la Virgen del Rocío. Su madre que tenía poca fe en mi, le solici- tó a la virgen que nos diese una niña que nos alegra- se la vida, y así fue, por eso ella Ileva su nombre.

Gracias a ellas tengo más vínculos con este pueblo a través de Mila, gran creyente, Manolo y Fernando, abuelos y tío de mis hijas. Con mis hijas comprendí aún más la importancia de la vida, de la educación y de tener un hogar Ileno de amor.

Cada uno de estos momentos y caminos ha sido un peldaño en la escalera que me ha traído hasta aquí, readrmándome que Dios siempre guía nuestros pasos, aunque no siempre entendamos su voluntad de inmediato.

Hoy también quiero hablar de los caminos dificiles que se abren para la fe cristiana. Es evidente que la educación que transmitimos en casa y en las propias iglesias no está ayudando a fortalecer los valores reli- giosos en las nuevas generaciones. Vemos cómo nuestros niños asocian los momentos más significa- tivos de la fe, como el día de la Primera Comunión,

con una jornada de regalos y celebración mundana, perdiendo el verdadero sentido de este sacramento. Nos corresponde a todos, como comunidad, cambiar esta realidad. Debemos enseñarles que la fe es más que un solo día de festejo, es un compromiso de vida, un legado que debemos preservar por el bien del cristianismo y de nuestras familias. No podemos permitir que las tradiciones se desvanezcan, que las generaciones futuras pierdan el vínculo con aquello que nos ha dado identidad y fortaleza a lo largo de los siglos. Aprovechemos la Semana Santa para mos- trarles el camino verdadero.

La Semana Santa es el momento ideal para reencon- trarnos con esa fe que nos sustenta, para re€exionar sobre el sacrificio de Cristo y sobre cómo sus ense- ñanzas pueden guiarnos en nuestro día a día. Que nuestras calles se impregnen del fervor y la tradición, que nuestras procesiones sean vividas con respeto y emoción, y que cada uno de nosotros encuentre en este tiempo de re€exión una renovación de su fe.

Que el sonido de los tambores, el aroma del incienso

y la solemnidad de nuestras imágenes nos recuerden que somos parte de algo más grande, de una comu- nidad que necesita mantenerse unida en la fe.

Porque no se trata solo de recordar la Pasión de

Cristo, sino de hacer que sus enseñanzas cobren vida

en nuestras acciones, en nuestra manera de ser y de relacionarnos con los demás.

La Semana Santa no es solo una tradición que se

repite año tras año, es una Ilamada a la conversión, a la introspección y al compromiso. En cada paso que damos junto a nuestras imágenes, en cada ora- ción que elevamos al cielo, recordamos que la fe es una fuente inagotable de esperanza. En la cruz en- contramos el sacrificio, pero también la promesa de la vida eterna. En la Virgen Dolorosa, hallamos el amor incondicional y el consuelo en los momentos de dificultad. Y en la Resurrección, descubrimos que

\a Iuz siempre vence a la oscuridad. Dejemos que estas verdades penetren en nuestro corazón y nos guíen en cada acción cotidiana.

Pero, ahora en Toral, tampoco basta con vivir inten- samente la Semana Santa, debemos seguir apoyan- do nuestro pueblo más allá de estos días sagrados. Toral de los Vados se encuentra en un momento de decadencia, y somos nosotros, sus hijos, quienes debemos devolverle el esplendor que tuvo. No po- demos quedarnos de brazos cruzados viendo cómo se apagan las luces de nuestro pueblo. Con fe, con esfuerzo y con unidad, podemos hacer que vuelva a ser lo que fue.

Seamos activos en la recuperación de nuestra co- munidad, seamos faro de esperanza para quienes vendrán después de nosotros. No dejemos que Toral se apague, que sus calles pierdan la vida, que su historia se difumine. Tenemos el deber y la res- ponsabilidad de honrar nuestra tierra, de trabajar por ella y de construir juntos un futuro en el que nuestros hijos y nietos puedan sentirse tan orgullo- sos de Toral como nosotros lo estamos hoy.

Que la Semana Santa no sea solo un recuerdo efi- mero, sino el inicio de un nuevo despertar en nues- tra comunidad, una renovación del espíritu cristiano que debe acompañarnos todo el año. Que la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo nos inspiren a vivir con amor, entrega y fe inquebrantable.

Que Dios nos bendiga y que la Virgen nos guíe.

¡Viva Toral de los Vados y su Semana Santa!

Manuel Deza 06 04 2025

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2 respuestas »

  1. Gracias Manuel por ser como eres ,por estar tan unido a Toral y a su gente y por todo lo que nos aportas,un abrazo .
    Y Feliz Semana Santa para todos,ah y disfrutar también mucho por los que estamos tan lejos de Toral.

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