El profesor y escritor villafranquino Ramón Carnicer pasó durante su adolescencia y parte de su juventud largas estancias en esta localidad de nuestro municipio. El motivo no era otro que su tío D. Ricardo ejerció de cura párroco en este pueblo. Don Ricardo, gran organista, según nos cuenta Carnicer en sus memorias, había estado de sacerdote en Villafranca, pero unas desavenencias con el párroco de la Colegiata, motivaron que el obispo procediera a su traslado forzoso a Gavilanes de Órbigo. La decisión le afectó mucho, pues truncaba sus esperanzas de promocionarse en la música sacra para convertirse en un simple cura rural, pero era tal la fuerza de un obispo en aquellos tiempos, que era capaz de disgregar una familia e imponer su traslado sin más contemplaciones. Recuerda Carnicer lo laborioso que fue embalar el piano y llevarlo con las debidas precauciones a la estación de ferrocarril.
Después de una breve estancia en Gavilanes. En torno a 1925, Don Ricardo fue destinado a Villadecanes, acompañado siempre por su madre, la abuela de Carnicer. Allí el joven Ramón, aunque residía y estudiaba en Villafranca, recibía clases intensas de su tío, especialmente de sintaxis latina. Recuerda el enfurecimiento de su tío ante un suspenso que obtuvo en historia de España, gajes del oficio estudiantil y de aquel durísimo bachillerato que padecimos tantos.
Comentaba Carnicer en sus memorias que guardaba bellos recuerdos del pueblo, de los amigos, de los paseos hasta el cementerio y del camino hacia el castro de la Ventosa. Disfrutó mucho con la compañía y consejos de su abuela, con la que descubrió gran parte del comportamiento humano. Ayudaba a su tío en las ceremonias eclesiásticas y hasta acudía con él a dar la extremaunción a los moribundos, lo que le alteraba su sueño por las noches.
Estas estancias se prolongarían durante muchos años, siendo para Carnicer un alivio disfrutar de las vacaciones veraniegas en esta bella localidad. Tampoco quiero dejar en el olvido Toral y su estación, pues fueron el punto de salida y regreso de sus desplazamientos, a Villafranca, Gavilanes de Órbigo, Madrid y en especial, Barcelona, por donde transcurrió la mayor parte de la vida de esta gran “pluma viajera”.
Categorías:Colaboradores




















fe%20%5BResolucion%20de%20Escritorio%5D.jpg?psid=1)




Comentarios recientes