Salud

“El tabaco es la segunda sustancia adictiva más extendida entre la población, causando más de 50.000 muertes al año,” Maite Ríos

Día mundial sin tabacomaite río

Maite Río, médico neumóloga en el Hospital Universitario de Getafe.imageDía mundial contra el tabaco, 31 de mayo

 

El 31 de mayo es el día elegido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para celebrar el ‘Día mundial sin tabaco’. El objetivo de esta jornada es concienciar a la sociedad sobre los efectos nocivos y letales del consumo de tabaco y de la exposición al humo directa o indirectamente cuando fuman a nuestro alrededor (tabaquismo pasivo).

En España el tabaco es la segunda sustancia adictiva más extendida entre la población, causando más de 50.000 muertes al año, lo que represente el 13 % de todas las muertes. Aproximadamente un cuarto de los españoles fuma a diario y hay un 2,3 % que se define como fumador ocasional. A pesar de su peligrosidad, desgraciadamente se trata de una práctica muy atractiva para los jóvenes. Por eso las campañas de concienciación deben dirigirse especialmente a la población mas joven para prevenir su inicio en el consumo.

Dejar atrás el tabaco es posible. Desde hace décadas son muchos los estudios que avalan con datos científicos el papel indiscutible en la aparición de un buen número de enfermedades. Las podemos resumir brevemente:

Enfermedades pulmonares

Las principales afecciones relacionadas con el tabaco son, lógicamente, las pulmonares. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es muy prevalente en los fumadores, especialmente el enfisema pulmonar, en el cual las paredes de los alveolos se debilitan, se rompen y no se produce bien el intercambio de gases y la oxigenación. Los síntomas mas frecuentes son fatiga y bronquitis crónica (se define como presencia de tos con expectoración 3 meses durante 2 años) que suelen ser la antesala de padecer una EPOC mas grave. Muchos de estos pacientes pueden precisar oxígeno en su domicilio para poder seguir viviendo y suelen requerir hospitalizaciones frecuentes al descompensarse y tener mas susceptibilidad a las infecciones por los virus y bacterias.

Además, el consumo de tabaco puede ser uno de los desencadenantes de producción de fibrosis pulmonar, hipertensión pulmonar y otras enfermedades respiratorias menos conocidas por la población general, pero igualmente graves que habitualmente se pueden sospechar por el Médico de Familia y se estudian y tratan a fondo por los Servicios de Neumología.

Enfermedades cardiovasculares

El tabaco es uno de los principales factores de riesgo para la formación de las placas de ateroma que obstruyen las arterias, es decir, un claro responsable de las enfermedades vasculares. Las placas de ateroma bloquean el paso de sangre y pueden producir anginas de pecho, infartos agudos de miocardio y accidentes vasculares cerebrales. Si estas placas se asientan en arterias más periféricas pueden causar daño en las arterias de las extremidades inferiores principalmente, y producir dificultad para la marcha y en ocasiones isquemias y gangrenas.

Tumores malignos

Se ha demostrado que el humo del tabaco es un claro factor carcinógeno, una sustancia que causa daño celular en diferentes tejidos y que ayuda a que se alteren los mecanismos de control del crecimiento celular. Son múltiples los cánceres en los cuales el tabaco es uno de los principales agentes causantes. Algunos de los más habituales son:

§ Cáncer de pulmón- § Cáncer de laringe-  § Cáncer de la cavidad bucal § Cáncer de esófago- § Cáncer de estómago-  § Cáncer de colon y recto-  § Cáncer de páncreas- § Cáncer de vejiga urinaria-  § Cáncer de riñón

Otras enfermedades derivadas del tabaco

§ A nivel otorrinolaringológico, se ha visto un mayor número de infecciones de vía aéreas altas en esta área, como laringitis, otitis o faringitis. Asimismo, el consumo de tabaco deteriora los sentidos del gusto y el olfato.

§ El humo del tabaco causa un envejecimiento de la piel, produciendo sequedad cutánea, aparición prematura de arrugas y causando una peor capacidad de cicatrización de las heridas.

§ Otra afectación directa del tabaco son los problemas bucodentales que se derivan de su consumo, como la halitosis, la coloración amarillenta de los dientes, la alteración de la flora bucal y el consiguiente aumento de las infecciones bucales, las caries, la periodontitis y el sarro.

§ Con respecto a las alteraciones ginecológicas, en la embarazada el consumo de tabaco puede producir bajo crecimiento fetal y todos los problemas que se derivan del bajo peso al nacer. Asimismo, puede provocar un adelanto de la menopausia y un mayor riesgo de osteoporosis.

§ En cuanto al hombre, el tabaco es uno de los factores implicados en la disfunción eréctil e impotencia, dado que las sustancias del humo del tabaco dañan la pared de arterias y venas, afectan al riego sanguíneo y la erección puede verse comprometida.

Hay beneficios inmediatos y a largo plazo de dejar de fumar y los podemos resumir así:

§ A los 20 minutos, disminuye el ritmo cardiaco y baja la tensión arterial.

§ Dentro de las 12 horas siguientes, el nivel de monóxido de carbono en sangre disminuye hasta valores normales.

§ Después de 2-12 semanas, mejora la circulación sanguínea y la función pulmonar.

§ En 1-9 meses, disminuye la tos y la dificultad para respirar.

§ En 1 año, el riesgo de cardiopatía por obstrucción coronaria es un 50% inferior al de un fumador.

§ En 5 años, el riesgo de accidente cerebrovascular corresponde al de un no fumador entre 5 y 15 años después de dejar de fumar.

§ En 10 años, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye hasta ser el 50% del de un fumador, y disminuye también el riesgo de cáncer de boca, de garganta, de esófago, de vejiga y de páncreas.

§ En 15 años, el riesgo de cardiopatía coronaria es similar a la de un no fumador.

Nunca es tarde para dejar de fumar. Es cuestión de estar dispuesto a ello y pedir ayuda al profesional sanitario para lograr una vida más sana

No hay cigarrillo bueno. Atención al cigarrillo electrónico y al “vapeo”

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Todos los cigarrillos son perjudiciales, en todas sus formas, desde las cachimbas, las pipas hasta los puros. En los últimos años han surgido otras formas de fumar (vapear, cigarrillos electrónicos), que se han considerado inicialmente inofensivas, situación que es contraria a la evidencia científica en el momento actual. El uso de cigarrillos electrónicos entre la población adulta joven y adolescente ha aumentado durante la última década y ganado mucha popularidad. Las razones mas frecuentes para que los adolescentes comiencen a usar cigarrillos electrónicos incluyen la experimentación novedosa, la atracción por los aromas de los líquidos componentes y la percepción de bajo riesgo de los cigarrillos electrónicos.

“Vapear” es el proceso de inhalar un aerosol que se produce al calentar un líquido que contiene diferentes sustancias. Se han identificado partículas cancerígenas ultrafinas además de nicotina. Entre las cancerígenas destacan: nitrosaminas, aldehídos, compuestos orgánicos volátiles e hidrocarburos aromáticos policíclicos. Entre las partículas ultrafinas destacan las de metales pesados, cromo, níquel, plomo, manganeso, aluminio, estaño y hierro, que al tener menos de 0,5 micras de diámetro penetran fácilmente en el interior de los pulmones y llegan a la sangre distribuyéndose por todo el organismo y causando daño en muchos órganos.

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Las autoridades sanitarias de diferentes países han contabilizado ya miles de casos de una enfermedad pulmonar de origen no infeccioso debido a la inhalación de alguna sustancia que contienen los líquidos del vapeo. Se denomina EVALI (lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o productos de vapeo). Casi todos los afectados suelen ser adultos jóvenes entre los 17 y los 40 años. Los síntomas son tos, dificultad para respirar, fatiga y a veces fiebre. A menudo los enfermos se presentan varias veces en los centros de salud o en los hospitales o en las consultas de Neumología a medida que sus síntomas empeoran y esto presagia un riesgo considerable de gravedad. Debido a que los síntomas se malinterpretan fácilmente con otros procesos mas frecuentes respiratorios, la evaluación de los antecedentes de vapeo son fundamentales.

Respecto a la eficacia en el abandono del tabaco no se dispone de evidencia científica suficiente para concluir que los cigarrillos electrónicos ayudan a reducir el consumo de cigarrillos convencionales y a dejar de fumar. Todo ello, unido a los problemas de seguridad que produce su utilización, hacen que en el momento actual no debieran ser recomendados como tratamiento para dejar de fumar, máxime cuando

actualmente sí hay evidencia científica sobre tratamientos seguros y eficaces para ayudar a dejar de fumar como el uso de fármacos con amplia experiencia en este momento (vareniclina, bupropion) unido a asesoramiento psicológico/clínico durante el proceso de deshabituación.

“Siempre estarás mejor si dejas de fumar, nunca es tarde para hacerlo”

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