
Aunque en el Bierzo no lo vivamos de forma tan intensa, sí hay amplias zonas de nuestro país que han experimentado cambios profundos en la educación con la llegada masiva de alumnado inmigrante, procedente de etnias y culturas diferentes escolarizados mayoritariamente en el sistema público de educación.
La cohesión social e inserción de estos colectivos es muy importante y no puede derivar en una dualización competitiva del sistema educativo entre enseñanza pública y concertada. La educación de calidad es el mejor patrimonio que las familias pueden y deben ofrecer a sus hijos, pero también las administraciones educativas deben abordar los nuevos retos educativos de escolarización e inclusión de los alumnos inmigrantes.
Para ello es fundamental mejorar el gasto público en educación. No es de recibo que los alumnos con bajo rendimiento académico estén adscritos a centros públicos y los que presentan mejor nivel acudan a centros concertados. Ir en contra de la segregación es tarea de todos o somos activos contra ella o somos cómplices.
El gran reto que tiene nuestro país es crear un proyecto común educativo que permita el desarrollo intelectual, personal y social de todo el alumnado, pero sin exclusiones, superando los desencuentros entre centros concertados y públicos, pues ambos deben tener un único fin mejorar la calidad educativa con el trabajo en equipo y la innovación académica para superar los desafíos de la enseñanza del siglo XXI.
Otro tema capital es el sistema de acceso a la docencia del profesorado: no puede haber dos vías diferentes, según se trate de enseñanza pública y concertada, pues incumplimos un principio básico y fundamental de nuestra Constitución: la igualdad de oportunidades para todos. Esto conlleva por parte de la Administración educativa una regulación transparente y justa de los criterios de selección
Categorías:Colaboradores


















fe%20%5BResolucion%20de%20Escritorio%5D.jpg?psid=1)




Comentarios recientes