Esta semana, no sólo dos de mis más queridas amigas perdieron a su madre, si no que muchos de nosotros hemos perdido a un familiar muy querido, a una amiga entrañable, a una compañera muy estimada, a una profesora que a muchos de nosotros nos guió con celo y atención durante nuestra primera infancia.
Por eso, cuando Luisa me pidió que dijese unas palabras sobre alguien tan especial como lo era su madre para mí hoy, reconozco que me sentí abrumada. Porque, ¿qué puede una decir, de alguien que siempre, absolutamente siempre, me ha dado tanto?
Lo único que puedo decir es que Sofía, doña Sofía, (para mí siempre “la seño”), nos deja, a todos los que tuvimos el privilegio de conocerla, un poco huérfanos.
– Huérfanos de su bondad, porque si algo la caracterizaba como ser humano era precisamente eso. Ser genuinamente buena.
– Huérfanos de su complicidad, porque era una persona profundamente cálida y empática que siempre te hacía sentir como en casa.
– Huérfanos de su vitalidad y de su sentido del humor, porque siempre estaba dispuesta a participar y disfrutar, y a sacar la mejor cara de cualquier situación que la vida le ponía por delante.
– Huérfanos de su generosidad, porque no había persona más espléndida. Y no solamente en el sentido material, que lo era y mucho, si no que además era de esas personas que se entregan a sus hijas, a su familia y a sus amigos de una manera trascendente. Ella siempre estaba ahí y siempre estaba a conciencia. 2 ENERO 2019
– Huérfanos de su cariño. Que es con diferencia lo más duro. Porque ella, cuando te quería, lo hacía con todo el corazón, sin medias tintas ni filtros. Ella, siempre, quería de veras.
Por todo eso hoy nos despedimos de un ser humano excepcional. Una persona especial. Una madre irrepetible.
Mis queridas Luisa y Sofi, la verdad es que me gustaría encontrar palabras para consolaros, pero no las tengo. Sin embargo, conociendo a vuestra madre como la conocí, se que a ella en un día como hoy, le hubiese encantado que os leyese esto.
Es un poema, se titula RECUERDAME, es de un señor que se llama DAVID HARKKINS, y dice:
PUEDES LLORAR PORQUE SE HA IDO O PUEDES SONREIR PORQUE HA VIVIDO. PUEDES CERRAR LOS OJOS Y REZAR PARA QUE VUELVA, O PUEDES ABRIRLOS Y VER TODO LO QUE HA DEJADO; TU CORAZON PUEDE ESTAR VACIO PORQUE NO LA PUEDES VER, O PUEDES ESTAR LLENO DEL AMOR QUE COMPARTISTEIS. PUEDES LLORAR, CERRAR TU MENTE, SENTIR EL VACIO Y DAR LA ESPALDA, O PUEDES HACER LO QUE A ELLA LE GUSTARIA: SONREIR, ABRIR LOS OJOS, AMAR Y SEGUIR ADELANTE.
DESCANSE EN PAZ
ROSARIO GARCÍA ARIAS
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Preciosas palabras,este es el mejor legado que alguien puede dejar cuando se va.
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