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El 28 de Enero de 1948, García Lombas que no sé si estaba al tanto de las gestiones de Carlos Pintado ante la Administración, escribe a éste y le dice:
“Presentado el libreto en la Delegación de la Vicesecretaría de Educación Popular, me extendieron, en el acto, la autorización para que la representación fuese llevada a cabo, pero habiéndoseles ocurrido, posteriormente, ojear el libreto, resultó que no reunía las exigencias debidas o sea que, según las propias manifestaciones del secretario era algo “grotesco” ya que, además de tener párrafos que desentonan bastante, al final de la obra sale a escena un sacerdote al que ridiculizan. Por ello, no me fue entregada la autorización, diciéndome que era preferible que eligieseis otra obra ya que, para autorizar la representación de aquella, dadas sus características, era requisito indispensable pedir autorización a Madrid, cosa que, aparte de tardar algún tiempo, sería casi seguro fuese desestimada la petición”.
4 de Marzo de 1948
El día 4 de Marzo Carlos Pintado escribe al segundo de los autores de la obra Antonio Paso , hijo, en la Sociedad General de Autores, la siguiente carta:
“Con fecha 20 de Febrero y en carta enviada al Teatro Albéniz de esa Plaza, se comunicaba que un grupo de aficionados deseábamos representar su aplaudido juguete cómico “LA CASA DE SALUD”, para lo cual contamos con el apoyo de las autoridades, toda vez que la recaudación íntegra se entregará al Ayuntamiento para ayuda de los vecinos pobres del pueblo”.
“Nosotros con el fin de evitar cualquier tropiezo y animados de hacer las cosas dentro de lo que es de Ley, nos pusimos en contacto con el representante de la Sociedad General de Autores de España en esta zona, el cual, por su parte, nos dio toda clase de facilidades. Más tarde el Delegado de Espectáculos nos indicó que debíamos solicitar autorización para la representación a la Vicesecretaría de Popular de León, lo cual así hicimos por mediación de un buen amigo en León enviándole el libreto al citado organismo el cual extendió la citada autorización en el acto, pero más tarde,se les ocurrió ojearla un poco y resultó -según criterio de estos señores- que no reunía las exigencias debidas ya que, además de tener párrafos que desentonaban bastante, al final de la obra, sale un sacerdote a escena al que se le ridiculiza y por este motivo no nos fue entregada la autorización, manifestando, además que dadas las características era requisito indispensable pedirla a Madrid, cosa que, aparte de tardar algún tiempo, sería casi seguro desestimasen la petición”.
“Ya, Usted ,comprenderá nuestra contrariedad, máxime si se tiene en cuenta que la comedia ya se encuentra debidamente ensayada y todo está dispuesto :decoración, vestuario etc ,etc. Esto, no solamente lo sentimos los que directamente intervenimos en la obra, sino todo el pueblo en general que espera con anhelo el poder ver “LA CASA DE SALUD”
“Permítame dar mi modesta opinión sobre este particular: como hace hincapié la vicesecretaría de Educación Popular : la cuestión del cura. Vd. como autor, bien podría introducir una pequeña modificación en el final de la obra y en lugar de salir a escena el padre Gonzalo, saliese este mismo personaje, pero haciéndose pasar por un tío o el abuelo de Salud. Desde luego, comprendo que esta modesta opinión no le agradará, pero conste que al hacerlo es porque ya nos encontramos encariñados con su obra y Vd. podría conseguirnos de esta forma el permiso de Madrid”.
6 de Marzo de 1948
El día 6 de Marzo de aquel mismo año y de su propio puño y letra Antonio Paso Díaz con domicilio en Reina Victoria, 19 y teléfono 234864 responde a Carlos Pintado lo siguiente:
“Debo manifestarle que la censura de Madrid tiene aprobada mi comedia “LA CASA DE SALUD” con el nuevo título de “¿DE DONDE VIEBNES, MANOLO?” y suprimido el personaje del padre Gonzalo y en su lugar, aparece un notario, que se llama don Gonzalo y es amigo de la casa y de costumbres intachables. Basta, pues con suprimir lo referente al sacerdote que usted mismo puede hacerlo y pedir la autorización a la censura”.
8 de Marzo de 1948
Carlos Pintado no las tenía todas consigo sobre la representación de la obra y encarga a EDITORIAL SASO otras obras que podrían interesarle.
“Los números 8 -1,20 pts.- 16 y 70, a 80 céntimos; el numero 83 -2,40- y el 14 -1,60, por un total de 8 pesetas con cuarenta céntimos”.
“Están agotados -escribe la Editorial- los números 24 y 26 y una de las obras no está publicada”
La Editorial hacía un descuento del 20% por lo que Carlos Pintado abonaría, contra reembolso, 8,85 pesetas
La Editorial SASO editaba una revista muy de moda en aquellos entonces titulada MERIDIANO FEMENINO muy semejante a SELECCIONES DEL READER’S DIGEST.
CONTINUARA
Categorías:Colaboradores, Toni


















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