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LA FEDERACIÓN DE GUERRILLAS DE LEÓN-GALICIA – Iº

Historal -AF2

Fotografía de Secundino Serrano.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo, algunos guerrilleros de la Federación de Guerrillas de León-Galicia el día de su fundación en los montes de Ferradillo en 1942:

José Vegas Seoane “Ánimas”, Pedro Voces Canóniga “Pitaciega”, Guillermo Morán, Eduardo Pérez Vega “Tamairón”, Mario Morán, Marcelino de la Parra Casas, Antolín Murias, César Ríos, Marcelino Fernández Villanueva “Gafas”, Abel Ares Pérez, Pedro Lamas Cerezales, Victorino Nieto Rodríguez, Cuñeira, Abelardo Macías Fernández “Liebre”, Manuel Girón Bazán y Enrique Oviedo Blanco “Chapa”.

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LA FEDERACIÓN DE GUERRILLAS DE LEÓN-GALICIA

Desde el momento que acabó la Guerra Civil española en 1939 (e incluso antes), las fuerzas antifranquistas del interior buscaron abrir un frente armado a base de unidades guerrilleras que, aprovechando la orografía del país, debían crear la suficiente desestabilización en el interior como para debilitar los apoyos populares del régimen franquista y facilitar una intervención militar en España de los Aliados (Estados Unidos, Reino Unido y/o la Unión Soviética) durante o tras finalizar la II Guerra Mundial (1939-1945) con objeto de derrocar la dictadura de Franco. De este modo, a partir de los años 40 cobraron fuerza en las zonas rurales partidas guerrilleras que, sin llegar a ser fuerzas masivas, efectuaban acciones de sabotaje, atacaban cuarteles de la Guardia Civil, realizaban atracos o “golpes económicos” para financiar sus actividades y ocupaban temporalmente pequeñas poblaciones.

El Partido Comunista de España (PCE) fue el principal impulsor de la guerrilla antifranquista. El 19 de octubre de 1944, coincidiendo con la liberación de Francia por parte de los Aliados, el PCE organizó desde dicho territorio una invasión guerrillera de España a través del Valle de Arán. Según Secundino Serrano, participaron unos 5.000 guerrilleros españoles residentes en Francia, donde muchos habían combatido a los invasores alemanes integrados en la Resistencia. Pasada la sorpresa inicial, el régimen franquista movilizó trece divisiones militares y destacamentos de la Guardia Civil y de la Policía Armada (entre 100.000 y 130.000 hombres) que rechazaron el ataque y forzaron la retirada de los guerrilleros hacía el día 27. La ofensiva armada desencadenada por la guerrilla para derribar la dictadura franquista había resultado fallida. El balance fue presuntamente de 129 guerrilleros muertos y más de 200 prisioneros. A pesar de que esta operación fracasó y de que la invasión aliada nunca llegó a producirse, la actividad guerrillera siguió siendo importante en las zonas de León, Galicia, Asturias, Levante-Aragón, Extremadura o Andalucía; para luego ir decayendo progresivamente hasta convertirse en algo episódico a partir de 1952.

En lo que respecta a la guerrilla de León y el Bierzo, según las investigaciones de Secundino Serrano, fue en abril de 1942 cuando tuvo lugar en los montes de Ferradillo (pueblo próximo a Ponferrada y perteneciente al municipio de Priaranza del Bierzo desde 1963) el congreso fundacional que permitió la creación del primer grupo guerrillero organizado en España: la Federación de Guerrillas de León-Galicia. En el congreso fundacional de Ferradillo participaron 24 guerrilleros leoneses, asturianos y gallegos: José Vegas Seoane “Ánimas”, Pedro Voces Canóniga “Pitaciega”, Antolín Murias, Eduardo Pérez Vega “Tamairón”, Abel Ares Pérez, Marcelino de la Parra Casas, Marcelino Fernández Villanueva “Gafas”, Victorino Nieto Rodríguez, Abelardo Macías Fernández “Liebre”, Enrique Oviedo Blanco “Chapa”, Abelardo Gutiérrez Alba, Antonio Fernández Crespo “Fuenteoliva”, Manuel Gutiérrez Abella, Dalmiro Alonso García, Manuel Girón Bazán, Cuñeira, los hermanos Pedro y Gerardo Lamas Cerezales, los hermanos Mario y Guillermo Morán García, los hermanos Arcadio y César Ríos Rodríguez, Amador Pérez Poncelas e Hilario Álvarez Méndez.

Su militancia política abarcaba anarquistas, ugetistas, socialistas y comunistas, aunque también algunos carecían de militancia definida. Según Hartmut Heine, los socialistas y el sindicato UGT contaban antes de la Guerra Civil española con una sólida organización en la cuenca minera de Ponferrada, mientras que la presencia de la Confederación Nacional del Trabajo o CNT (sindicato anarquista) estuvo circunscrita a unos núcleos en Ponferrada, Toral de los Vados y otros pueblos bercianos.

La Federación acordó encauzar política y militarmente la lucha antifranquista bajo unos reglamentos que definían los principios que debían regir la conducta de los guerrilleros tanto con respecto a la población civil como con la dirección, la cual estaba sólidamente constituida por un Comité Director presidido por el famoso guerrillero socialista de origen asturiano Marcelino Fernández Villanueva “Gafas”. Marcelino de la Parra Casas, Mario Morán y César Ríos (el primero cenetista y los otros ugetistas) fueron nombrados ayudantes de “Gafas”. Esta organización guerrillera se extendió por las comarcas del Bierzo, la Cabrera y Laciana, pero también operó en la zona oriental de Orense, el sureste de Lugo, la franja meridional de Asturias y la zona de Sanabria (Zamora).

En espera de una intervención militar en España por parte de los Aliados que nunca llegaría, las actividades de la guerrilla se centraron en los años siguientes en la articulación de redes de apoyo constituidas por colaboradores (enlaces), represalias contra adictos al régimen franquista (sacerdotes, guardias civiles, falangistas, alcaldes, presuntos delatores), breves ocupaciones de poblaciones en las que daban charlas políticas, golpes económicos, sabotajes de diversa consideración, etc. Además, todo ello se desarrolló en un escenario caracterizado por múltiples enfrentamientos con las fuerzas del orden público que conllevarían muertes en ambos lados.

Secundino Serrano estima que entre 1942 y 1951, en las zonas del Bierzo y la Cabrera, encontraron la muerte 27 guerrilleros, 23 enlaces, 11 guardias civiles, 3 agentes de la Policía Armada, 3 sacerdotes y 19 civiles. Por su parte, el número total de individuos que formó parte de la guerrilla antifranquista en toda España oscila, según las afirmaciones de Hartmut Heine, entre los 2.000 y los 2.500; mientras que Francisco Moreno Gómez aduce que fueron 7.500 y Secundino Serrano redondea entre los 5.000 y los 6.000 miembros. Prácticamente todas las fuentes señalan que de ese número total resultarían muertos más de 2.000 guerrilleros y arrestados más de 19.000 enlaces. Finalmente, Hartmut Heine concluye que la Guardia Civil contabilizó alrededor de 1.000 bajas en su lucha contra la guerrilla antifranquista.

coTanto Secundino Serrano como Hartmut Heine reconocen que la Federación tuvo un importante apoyo en la persona de Alexander Easton “El Inglés”. Este ingeniero escocés poseía desde hacía años una granja en Carracedo del Monasterio, localidad situada a menos de diez kilómetros de Toral de los Vados. Oficialmente era el encargado del servicio de la valija diplomática entre los consulados de Vigo, La Coruña y Gijón; pero en realidad trabajaba clandestinamente como agente de los Servicios Secretos británicos. Dada la adhesión de la dictadura franquista a la Alemania nazi durante la II Guerra Mundial, Easton pronto se convirtió también en enlace de la guerrilla antifranquista y llegó a instalar en la buhardilla de su casa una enfermería clandestina para atender a los guerrilleros heridos o enfermos. Allí había cuatro camas y un botiquín. Del cuidado de los heridos se encargaban varios médicos de los lugares vecinos que, como el de Cacabelos o el de Toral de los Vados, simpatizaban con el movimiento guerrillero.

A finales de 1942 Easton entregó a la guerrilla una radio (para que se enteraran de la evolución de la guerra), una máquina de escribir y una multicopista. Gracias a estos últimos obsequios se pudo publicar el 1 de abril de 1943 del primer número de El Guerrillero, el periódico editado por la Federación. Según Secundino Serrano, el periódico tenía, por lo general, cinco o seis hojas a doble página y se llegaron a editar quince números en dos épocas. El último ejemplar vio la luz el 1 de abril de 1946. Para su composición, el mayor problema residía en conseguir papel y tinta sin levantar sospechas, ya que eran productos controlados bajo el racionamiento oficial. No obstante, las ediciones de El Guerrillero alcanzaron una tirada media de 300 ejemplares. La escasez de papel era tal que los periódicos apenas tenían dos hojas y, en el caso concreto de León, algunos días no salió el Boletín Oficial de la Provincia por falta de papel.

Entre los colaboradores del periódico estaban, además de “Gafas”, los guerrilleros César Ríos y Mario Morán. Sin embargo, el peso de los artículos y, en realidad, del periódico lo llevaba un periodista profesional oriundo de Madrid, socialista y exiliado en Toral de los Vados, llamado Emilio Cabrera. Firmaba sus colaboraciones con el pseudónimo de “El duende del valle”. Asimismo, dirigía junto con Luis Sorribas una importante red de enlaces para la guerrilla con base en Toral de los Vados. Otras redes tenían su centro en los alrededores de Ponferrada, Fabero o los ayuntamientos de Borrenes y Carucedo. Emilio Cabrera terminaría siendo arrestado en 1945, si bien pronto fue liberado por falta de pruebas. Finalmente se exilió en Francia.

El PCE intentó articular en España una guerrilla exclusivamente comunista, por lo que las divergencias en el seno de la Federación de Guerrillas de León-Galicia (en donde existían también otras tendencias políticas como la socialista o la anarquista) se harán tan profundas que, como indica Secundino Serrano, no podrán solucionarse. Ya en 1944 se había creado la I Agrupación Guerrillera, que operaba en el Bierzo y la Cabrera. Su jefe era el guerrillero César Ríos, mientras que Abel Ares Pérez (socialista) y Manuel Girón Bazán (ugetista) figuraban como ayudantes. Sin embargo, la provincia de León y el oriente de Galicia comenzaron a perder importancia desde principios de 1945 en beneficio del norte y oeste gallegos, fundamentalmente las provincias de La Coruña y el norte de Lugo. Entre 1945 y 1947 los comunistas incrementaron su influencia y crearon cuatro agrupaciones guerrilleras: la II Agrupación de Orense, la III Agrupación de Lugo, la IV Agrupación de La Coruña y la V Agrupación de Pontevedra.

En 1946 se llevaría a cabo el último congreso de la Federación (llamado de Reunificación) en los montes de Casayo (Orense). El objetivo era lograr la reconciliación entre la tendencia comunista y las demás, pero esto fracasó, por lo que a partir de entonces la mayor parte de los militantes o simpatizantes del PCE abandonaron León para concentrarse en Orense e integrarse en la II Agrupación. Por tanto, a partir de julio de 1946 la Federación de Guerrillas de León-Galicia quedaría prácticamente inactiva.

DSC_1508  Diego Castro Franco, hijo Marino (2) [Resolucion de Escritorio]

Diego Castro Franco

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