Manuel Deza, un psicópata del arte y artesino en serie, como él mismo se define, y vecino de este pueblo por adopción y cariño de una familia local, ha terminado su obra "El cerdo que siempre quiso ser vaca" , y que en breve se presentará en la exposición Lalín Pork Art. Mientras tanto, el rancho de 35 kilogramos de peso y 1,80 metros longitud, hace las funciones de monaguillo en las bodas que el artista oficia. La obra está realizada a tamaño natural, en fibra de vidrio, con piel de vaca auténtica, zuecos de Elena Ferro, cubo con leche simulada y cuernos en fibra realizados en Compañía Rotulera, el cencerro, que suena como las campanas de la Iglesia de Toral, conseguido en Butrón, a todos los que le han ayudado el artista les está muy agradecido.
AF2
Categorías:CulToral


















fe%20%5BResolucion%20de%20Escritorio%5D.jpg?psid=1)




Bonita obra