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CALLOS PARA ISABEL II

toni- cabalgamos

fef [Resolucion de Escritorio]

LA COCINA LITERARIA DE ANTONIO ESTEBAN

CALLOS PARA ISABEL II

Isabel II subió al trono o, como diría un erudito a la violeta, ascendió al trono, a los trece años, debido a los problemas que tenía el general Espartero, que era el regente, para gobernar el país.

A Isabel, como a alguna otra reina, le gustaban mucho los hombres y fue desflorada -eso dicen- por Salustiano Olozábal . Entre sus amantes, encontramos al coronel Gándara, a Manuel Lorenzo de Acuña, a José María Arana -del que alguien dijo que era el padre de Alfonso XII- a Enrique Puig Moltó, a Miguel Tenorio, a Tirso Obregón, a José de Murga o al Genenal Serrano y, a pesar de ello, Isabel casó con su primo Francisco de Asís, de quien dijo a una amiga:” ¿Qué voy a decir de un hombre que, en la noche de bodas llevaba en su camisa más bordados que yo en mi camisón..?.”

Parece ser que Francisco no pudo consumar el matrimonio, tanto es así que se cuenta que Isabel, en cierta ocasión le dijo a su heredero. “Alfonsito, la única sangre Borbón que corre por tus venas es la mía”

A Francisco, el pueblo le llamaba “Paco Natillas” y, a su costa, se escribieron coplillas que corrían por Madrid, de boca en boca, como:

“Paco Natillas”/es de pasta flora / y se mea en cuclillas /como una señora”

O esta otra:

Isabelona, /frescachona / y doña Paquita / tan mariquita”

O:

“Gran problema es averiguar si el consorte / cuando acude al excusado / mea de pie o mea sentado”.

La conclusión de que el rey meaba sentado se fundamentaba en datos reales ya que Francisco tenía malformación en la uretra, es decir, que no tenía el orificio de salida en el glande, sino en el tronco de la verga y parece ser que, por esto, tenía tantos amantes masculinos como Isabel.

Cuando en mil ochocientos sesenta O’Donell fue a despedirse de la reina, antes de ir a la guerra, ella le dijo cariñosamente: “Si yo fuera hombre, me iría contigo” y Francisco añadió: “Lo mismo digo O’Donell. Lo mismo digo”.

Alguien escribió en la biografia de la Reina: que por haber estado exclusivamente en manos de los camaristas, Isabel ignoraba las reglas del buen comer. Su comportamiento en la mesa era deplorable y todas esas características, de algún modo, la acompañaron durante su vida.

Isabel era muy aficionada a los callos y Muro, en EL PRACTICON dice que este guiso era habitual en Palacio con esta receta. “ Después de muy limpios, se pondrá n a cocer en

una olla con agua y sal, un pedazo de tocino y una cabeza de ajo asada -o dos, según la cantidad- aunque también se le puede echar jamón, chorizo, longaniza, morcilla y otras cosas de esta clase. Cuando esté todo cocido, se saca el tocino, se machaca y se deslíe con pimentón, azafrán, perejil, ajo y pan mojado y, en pequeña cantidad, clavo, cilantro, alcaravea, cominos y, a quien le guste, canela, piñones o avellanas, siendo necesario que sepa a todo y no sobresalga ningún sabor y, de este modo, se hará cocer un poco y se servirá”. Ángel Muro terminaba así: “He reproducido esta fórmula que el lector vea lo fácil que es escribir una receta desatinada y lo difícil que es ponerla en práctica”.

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