Personajes

Carmen la de las flores

Personajes - AF2

Carmen la de las flores-af2 car                                                                     “NO HAY PLANTA MALA”

Sus verdes ojos de gata, apenas insinuaban toda la sabiduría que tras ellos se encerraban. Su vida no había sido fácil, como la de la mayoría de sus vecinos, marcada por la austeridad y la carestía, pero algunas personas, sabían sacar oro de la paja, y ella, con paciencia y mucha curiosidad, había conseguido acumular su gran tesoro, que guardaba con mimo y trabajo en un humilde huerto. Situado detrás de su vieja casa de piedra, desde su corredor de madera, se podía divisar un extraño paraíso en medio de la nada. Un paraíso desordenado, caótico y rudimentario, pero fascinante y embriagador, como todos los lugares mágicos. Aquél trocito de tierra era un privilegio para los sentidos, una gran variedad de aromas, de colores y de formas aporreaban al visitante, y provocaban en él, una mezcla de confusión yCarmen de las flores - de joven asombro.

Su gran afición a las plantas le habían hecho merecedora de una gran fama entre los habitantes del pueblo, y todo el mundo se refería a ella como “Carmen la de las flores”. Hasta su casa, en el barrio del Teso, se acercaban toda clase de personas, en busca de los más variados remedios. Desde pequeña, escuchó fascinada las historias de sus mayores, en las que le describían todas las propiedades de aquellas pequeñas aliadas, luego su interés hizo el resto, y ahora, parecía haberse convertido en su mejor amiga, Carmen las cuidaba, y ellas, como hacen las buenas amigas, le revelaban todos sus secretos. En su cocina se preparaban remedios para todo, desde un dolor de muelas hasta una rozadura en la piel.

Una tarde de otoño, recibió la visita de una de sus vecinas, preocupada por su hija, una adolescente flacucha y enfermiza, de tez pálida y cabellos lacios, recogidos en un moño. –Carmen, ¿tienes algo para Josefa?- preguntó la madre- de cinco hijos que tengo, de esta condenada no hago nada bueno, ha salido pocha, y ya no se qué hacer con ella.

Carmen frunció el ceño, miró a la joven, y sin mediar palabra se dirigió a su huerto. Lo atravesó hasta el fondo, justo hasta que la destartalada valla de fabricación casera le impidió continuar, se agachó, y con delicadeza, recogió un manojo de ortigas. Y con cuidado de no pisar ninguna planta de aquel desordenado huertecillo, regreso a su cocina. Al entrar, madre e hija miraron perplejas a la señora de las flores.

-¿Ortigas?, pues vaya remedio me das.

-Calla Lorenza no seas burra- sentenció Carmen

– No hay planta mala, y la ortiga fortalece el cuerpo.

Tienes que hacer una infusión con las hojas, déjala enfriar y luego dale a la cría algo menos de tres vasos desmediados al día, ya verás como mejora.

Madre e hija salieron de la casa con el ramillete de ortigas en su mano.

Al poco tiempo, Lorenza visitó de nuevo su casa, con ella iba la joven. Ya no tenía la tez blanca, dos grandes coloretes se habían instalado en sus mejillas, conservaba su delgadez, pero su aspecto no era el de una persona enfermiza.

Carmen lanzó una gran carcajada, “ya no está pocha”, dijo. Ambas mujeres hablaron un rato dentro de la oscurecida cocina por el humo, hasta que Carmen, decidió acabar aquel encuentro, ya que el trabajo no le permitía mucho tiempo para relajarse. Lorenza y Josefa bajaron las irregulares escaleras de piedra del hogar de Carmen, tras ellas, la puerta se cerró, y las dos pudieron escuchar, como la voz de la mujer de las flores sentenciaba firme y decidida; “NO HAY PLANTA MALA”

ALGUNAS RECETAS DE CARMEN:

ORTIGA CONTRA LA ANEMIA:

ortiga-af2 La gran proporción de hierro presente en esta planta, hace que su infusión prevenga y alivie todo tipo de anemias, y fortalezca nuestro cuerpo. Puedes preparar una infusión con 25 gr. De hoja de ortiga, por cada 750 ml de agua. Bébela a lo largo del día en tres o cuatro dosis, a pequeños sorbos, de tal forma que el organismo pueda obtener poco a poco los aportes necesarios de hierro. Otra buena manera de tomar todo el hierro que nos ofrece esta planta, es cocinarla. Puedes hervirla como cualquier otra verdura, tiene un sabor muy parecido al de la espinaca y como ella, un alto contenido en hierro.

ALBAHACA PARA LA PICADURA DE INSECTOS:

httpwww.google.esimgresum=1&hl=es&sa=N&biw=1280&bih=892&tbm=isch&tbnid=Q8ln1_Ixpz9wEM&imgrefurl=httpwww.organicaromatic.comEspanolAlbahaca.htm&docid=vhLKW2PVEdUHSM&imgurl=httpwww.organicaromatic.c El jugo de sus hojas es sedante, y nos puede ayudar a mitigar el picor y el dolor producidos por picaduras, mordeduras e hinchazones leves de la piel. Además, si tenemos una planta de albahaca cerca y frotamos la piel con unas hojas, no nos picarán los insectos, ya que su agradable olor, actúa como repelente natural para estos bichitos.

APIO Y ZANAHORIA CONTRA LAS INFECCIONES DE ORINA:

apioza Si padeces este incómodo problema prueba a beber zumos de apio con zanahoria. Las propiedades diuréticas del apio, y sus funciones antisépticas,  desinfectan la vejiga y las vías urinarias. Además no olvides beber alrededor de 2 litros de agua.

CASTAÑAS CONTRA LA DIARREA:

CASTAÑAS Antiguamente, cuando los niños y adultos sufrían diarrea, se tomaban una papilla de castañas. Asa las castañas y pulverízalas hasta convertirlas en polvo. Mezcla este polvo con un poco de agua para hacer la papilla. Las castañas son muy astringentes, y acaban con este problema en pocos días.

 

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Cristian Pérez del Valle

Artículo extraído del nº2  del año 2001 de la Revista La Raíña

Colabora Seni Fernández Carrión

Categorías:Personajes

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