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VENDIMIA 2011

 VENDIMIA 2011

vendimia 2011Teniendo muy presente que no soy ningún “Técnico”, trataré de plasmar las sensaciones que tengo con respecto a la vendimia que se nos avecina, concretamente hablaré de la zona de Parandones, Pieros y Villafranca, que es por donde tengo la mayoría de las viñas.

Si algo va a caracterizar, desde mi punto de vista, esta campaña 2011 es lo acelerada que se presenta. Si el tiempo no nos da tregua, nos vamos a encontrar iniciando la vendimia entre finales de agosto y primeros de septiembre, vamos, lo nunca visto por estas latitudes.

Allá por finales del mes de abril la floración se disparó prácticamente en un par de semanas con calor excesivo y tormentas. Tanto calor y humedad, provocaron unos tímidos inicios de Black Rot, que consiguieron desempolvar las cubas de sulfatar antes de lo previsto.

Así, en la primera semana de junio, me encontré dando la tercera mano de sulfato y dándome cuenta de que ya no se veían los neveros de La Quiana, que siempre estaban ahí en esas fechas; y eso era un claro anuncio de un verano cálido y seco.

A estas alturas de la floración casi todos habíamos aguantado las acometidas de los conejos, o como quiera que se llame esa subespecie, que desde algún coto de iluminados nos han metido. Ya en la poda, contemplé incrédulo daños en unos manzanos, roídos como si se tratase de castores, también eliminaban rápidamente los restos de poda. Creo que a nadie que ande trabajando en el campo, se le escape que hay una descompensación brutal entre depredadores y presas.

A estas alturas del mes de julio y con los tratamientos fitosanitarios casi terminados, creo que la cantidad va a ser buena, incluso en la uva de alicante (garnacha tintorera) que el año pasado fue escasa, y si no hay nada irreparable como un pedrisco, podremos hablar de una cosecha excelente en este sentido. Al menos, a estas alturas.

En cuanto a la calidad, los inicios de Blak Rot no pasaron de eso y la vid no se vio afectada por otros patógeno, supongo que el tiempo seco ayudó a evitar hongos. La única duda que me asalta, es lo que va a pasar si no tenemos esas mañanas frescas y húmedas de septiembre, porque el calor ha acelerado el proceso de maduración y si no llueve algo la uva no va a engordar lo suficiente y ahí si vamos a tener problemas, pero si finalmente todo sale como se espera, tendremos una buena cosecha tanto en cantidad como en calidad, al menos yo así lo espero.

Rafael Valle Pérez

(vitivinicultor)

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