Cerezales

EL VAGÓN- Cerezales Nº5

fernando ce

fer [Resolucion de Escritorio]

EL VAGÓN

Erase una vez un hombre llamado Albinus, que vivía en Berlín, Alemania.

Era rico, respetable y feliz. Un día abandonó; a su mujer por una amante

joven; amó y fue amado; y su vida acabó en desastre. Contemplaba sin

reaccionar como a su suerte la engullía un torbellino y se sumía por el

desagüe del destino, que lejos quedaba aquel abogado con un bufete en lo

mejor de la calle Unter den Linden, cerca de Alexanderplatz. Su esposa,

de rancia familia prusiana, no pudo soportar la vergüenza y se fue a vivir

a Suiza, con todo su dinero y su profesor de pintura, a su único hijo no

le veía desde que ingresó en las Juventudes Hitlerianas, en cuanto a su

amante… su amante… aun recordaba la primera vez que la vio,

esperándole una gris mañana de octubre en su despacho, con un ceñido

vestido malva de vertiginoso escote; de sus labios emanó música:»Hola…

mi nombre es Elga, me han dicho que puedes ayudarme. Y Albinus decidió en

ese instante que dedicaría su vida a hacerlo; pero el sueño se tornó

pesadilla, la turbadora joven necesitaba asesoramiento para solicitar

pasaporte y visado de salida del país, no parecía difícil, pero su

apellido le dejó helado, Berkowitz, ¡era judía! Una reveladora mirada y una

noche de ardiente sexo, le hicieron obviar el problema y el riesgo;

conocía a gente dentro del partido a quien sobornar, aunque por un buen

montón de marcos. Mientras duraron los trámites, vivió las dos semanas más

felices de su vida; a su esposa le propuso el divorcio a cambio de toda su

fortuna. Se iría con Elga.

La tarde anterior a su partida, en la habitación del hotel, escenario de

pasiones y promesas, ella ya no le esperaba… ni los dos billetes hacia

España, solo dos agentes de la Gestapo poniendo todo patas arriba

buscándolos. Ahora en ese sucio y atestado vagón, ¡qué ironía!, lleno de

judíos, viajaba acurrucado hacia un destino incierto pero seguro que

diferente.

-«Al menos- pensó – podré comenzar una nueva vida, allí… a donde me

lleve este tren».

Fernando Cerezales Fernández

Categories: Cerezales, Colaboradores

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