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8 Bouza : EL BURBIA DICE…

EL BURBIA DICE…

Queridos amigos y convecinos: Siento tener que recordároslo pero, con mis limpias y cristalinas aguas, quité vuestra sed, lavé vuestros cuerpos y vuestras ropas; regué vuestras tierras… que son las mías. La parra de casa, las cepas de la viña, la hierba, los árboles (incluso las cerezas que salíais a robar cuando chicos), todo, todo depende de mí, de mi buena salud, de mi vida, de esta vida bien fluida que os tengo dedicada por completo.

¿Dónde estabais, qué hicisteis por mí en aquel otoño-invierno de 1989 cuando ENDESA QUISO ACABAR CONMIGO…? No recuerdo haberos visto a muchos en Oviedo, dando la cara por mí, chillando y gritando en mi defensa ante la Confederación Hidrográfica del Norte de España…

YO EXISTO gracias a que algunos pocos de Toral y muchos, muchos de Villafranca, pelearon por mí. Entre ellos, en la lucha, se distinguió mi gran amigo Carlos Antonio Bouza Pol, el “guerrero del Burbia”, que hoy, una vez más, se acuerda de mí y rememora aquellos hechos, aquella defensa que con tanto éxito me hicieron.

Bouza Pol, entre otros libros, tiene uno que me gusta muy especialmente. Se llama: «A Orillas del Burbia», y puedo aseguraros, por mi honor, que es una maravilla.

En fin, amigos míos, disculpadme el atrevimiento, pero estoy seguro que entenderéis mi alegría por seguir aquí, con todos vosotros, después de veinte años —que se cumplen ahora— de mi renacimiento.

Estoy seguro de que sabréis perdonarme el haberos distraído unos minutos de vuestras importantes obligaciones.

Recibid un fuerte y sentido abrazo de vuestro fiel amigo de siempre.

Río Burbia.

(Este es un breve pasaje de la novela «La Diosa del Cúa», de BOUZA POL

BOUZA POL, (Escritor)
 

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5 respuestas »

  1. A la una anda la mula. A las dos el reloj. A las tres el marqués. A las cuatro el maragato. A las cinco el mejor brinco. A las seis el rey. A las siete planto el carrapuchete. A las ocho recogo mi moucho. A las nueve empina la bota y bebe. A las diez otra vez. A las once a llamar al conde. A las doce le responde. ( A las trece no me acuerdo). A las catorce, permite la entrada con azote espolique y culada……….Y asi sucesivamente.

  2. Está visto que el disfrute es para pocos y el castigo para multitudes.Maltrecho, abollada la armadura, con un agujero en el el yelmo…

  3. "………y así del poco dormir y del mucho leer se le secó el cerebro de manera que vino a perder el juicio" (D. Miguel)

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