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“Enrique Fernández Cristalino se jubila”

 

“Enrique Fernández Cristalino se
jubila”

El 31 de Marzo de 2009, Enrique Fernández Cristalino deja su puesto de Alguacil en el Ayuntamiento de Toral de los Vados, después de más de 40 años de entrega, trabajo y servicio incondicional.

Su historia comienza con 21 años, cuando ocupa el puesto de “barrendero de calles, vías y obras”. Entra de la mano de D. José Alvarado Gómez como alcalde y en la oposición con Pepín Maroto (hombre al que guarda muchísimo cariño, y del que asegura, “que me ha salvado la vida”). Al principio solo era barrendero, pero poco a poco empezó a ejercer como portero, y así fue asumiendo cada vez más obligaciones. Tras 16 años de barrendero, empieza a ejercer oficialmente como alguacil, puesto que según el mismo explica, “es el mejor trabajo que hay, porque nadie te controla, tú sales y entras cuando quieres, y además hablas mucho con la gente. Mi trabajo es el mejor de todo el Ayuntamiento”. Con una sonrisa en la boca afirma que siempre le gustó mucho la calle, y recuerda con nostalgia y cariño la primera tarea por la que tuvieron que “soltarme por el pueblo”, era para recoger el correo del Ayuntamiento en la estación del Ferrocarril, donde hizo amistad con el cartero, el señor Epifanio. Por aquel entonces, aprovechaba el viaje diario a la estación para tomar “un solo vasín de vino”, porque era para lo que tenía permiso de D. Cesar y de D. Juanito.

 

. En sus años de trabajo conoció como alcaldes a D. José Alvarado, a D. Fernando García Yebra, a D. Manuel Rodríguez Rodríguez, a D. Manuel Franco Rodríguez (primer alcalde de la Democracia), a  D. Ángel Escuredo, a D. José Alberto Carro González, y por último a D. Pedro Fernández Fernández. Según sus propias palabras “a todos les agradezco muchas cosas, y con todos los alcaldes estuve muy bien, todos me han tratado estupendamente, pero le tengo mucho cariño a Pedrín, porque, a mi parecer, es tan buena persona como buen alcalde”.

En estos 40 años ha vivido muchas cosas, entre ellas, la llegada de la democracia (“que cosa mas buena esto de la democracia”, asegura). Ser, será muy buena, pero, como él mismo reconoce, cuando llegó, la vivió con más miedo que vergüenza, “nadie sabía que era aquello, y nosotros en el ayuntamiento estábamos muy vigilados, nadie abría la boca por si acaso, fueron días de mucha tensión dentro y fuera del trabajo”. Tiene un sinfín de anécdotas, y aunque siempre ha estado muy contento con su trabajo, y nunca ha protestado por tener que realizarlo, recuerda una noche especialmente dura y caótica, cuando se traslado toda la documentación del Ayuntamiento que estaba en la actual calle Ferrocarril (en la casa del señor Digón) y se pasó a la casa consistorial nueva (en la plaza de la Iglesia). Por razones políticas, “de las que prefiero no hablar”, hubo que hacerlo de noche y a escondidas. Así, Juanito, el Señor Cesar, el secretario D. ángel, y el propio Enrique se pasaron la noche arreando paquetes de documentos al actual archivo del ayuntamiento.

A partir de ahora, pasará sus ratos en su “ranchito de la Arcilla”, lugar en el que disfruta como un niño entre sus plantas, y su finca de árboles frutales, “injertados por mí mismo”. Según me confiesa, lleva años preparando esa finca, ya que su ilusión fue, “de toda la vida”, tener algo para cuando se retirara. Entre todos los que tenemos la suerte de trabajar con Enrique nos queda un sentimiento encontrado, mezcla entre la alegría de verlo disfrutar su jubilación, y la pena, porque sin duda alguna, deja este Ayuntamiento un trabajador ejemplar y un compañero excelente. Lo que todos tenemos muy claro, es que Enrique es, y será para siempre, el Alguacil del Ayuntamiento.

 

Entevista a: Enrique Fernández Cristalino » El alguacil»
Cristian Pérez 

 


 

 

 

 

 

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3 respuestas »

  1. No cabe duda que el Ayuntamiento sin Enrique ya no será lo mismo, es más, ¿sobrevivirá el Ayuntamiento?. Aunque cualquier homenaje que se le haga siempre resultará insuficiente para todo lo que esta persona se merece, supongo que ya se habrá pensado en hacerlo. Desde aquí mi reconocimiento a una persona que siempre se ha mostrado fiel al pueblo.Salud, Enrique.Carlos

  2. !Enhorabuena ! !Kampeon ! y que Dios te de mucha saludy la administración , una buena pensión pra disfutar todavia de los muchos años que te quedan por vivir, un abrazo desde la distancia.

  3. Ahora Enrique que emprendes otro caminoen busca de horizontes nuevosno puedes irte sin escuchar, lo que quiero decirte.Recuerdo los tiempos en que llegastea “tu” Ayuntamiento, temeroso e inquietopero tu buen hacer te dio confianza, nos has recibido a todos siemprecon un saludo y una sonrisa.Con tu enorme paciencia y toleranciafomentaste en nosotrosla sed del reconocimiento.Jamás te dabas por vencido,sábados,domingos y festivos,supiste con tu trabajoimpulsar el espíritu del buen hacer.Contigo los vecinos de Toralestábamos siempre al corriente,gracias Enrique por tus esfuerzos,tu dedicación y tu tiempo. Tu jubilación Enrique no es un adiós,es solamenteun hasta luego.Un amigo que te debe mucho y que te recordará siempre.

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