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Antonio Sernández López es “El maestro”

Antonio  Sernández  López

“El maestro”

ANECDOTAS DE UN MAESTRO

TORAL DE LOS VADOS: La bofetada de Miguel Ángel

Allá por los años 60/70 no estaba mal visto que, siempre que fuera menester, a los niños se les castigara con un tirón de orejas o con un pequeño coscorrón. ¿Quién no ha recibido algún castigo paterno? El niño se cuidaba muy bien de no contarlo en casa porque podía volver a cobrar. Nunca fui partidario del dicho “la letra con leña entra”, pero tampoco soy partidario de lo que, últimamente, está ocurriendo en las aulas, los niños cometen todo tipo de dislates porque saben muy bien que no se les puede hacer nada, a lo sumo mandarlos dos o tres días de vacaciones a su casa. A las aulas debe volver la autoridad perdida del maestro lo antes posible si queremos subir el nivel de la educación.
Recuerdo de una bofetada que le di a un niño hace unos 35 años, a pesar de ella tengo la conciencia tranquila por haber utilizado el castigo muy pocas veces, casi nunca, diría yo.
Miguel Ángel, niño en los años 70 y, posiblemente, ya sea abuelo, sus hijos ya fueron a mi clase hace bastantes años. Cierto día, mientras yo explicaba, paseando por el pasillo de la clase el, cuando quedaba a mis espaldas, llevando el dedo pulgar a la punta de las narices y moviendo el resto de la mano, me hacía burla, con la consiguiente juerga de sus compañeros. No sabía Miguel Ángel que delante, en la pared, había un cuadro con un cristal que hacía de espejo, avisé ¡Alguien me está haciendo burla! La misma acción se repitió 3 ó 4 veces, me puse nervioso y, en uno de mis paseos por la clase, le pillé la cara tan bien colocada, le solté una bofetada que, con el vacío de la mano, sonó como una bomba; todos los niños quedaron helados, en una semana, en clase, no se movió nadie. Creo que aquella bofetada le vino bien a Miguel Ángel, al resto de los niños y al propio maestro. Siempre me sentí apreciado por él y, cuando alguna vez nos encontramos, el me suelta una sonrisa y me recuerda en forma jocosa: “D. Antonio, vaya hostiazo que me dio cuando era pequeño”.

Publicado por Antonio Sernández López

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5 replies »

  1. !Hola ! me alegra verlo por aqui, yo tambien fui alumna suya (de las malas ) revoltosa , charlatana, cuantas veces me apillaba , una vez mas conversando con mi compañera, en vez de atender, pero apesar de alguno que otro incidente. Solo conservos buenos recuerdos de usted, hace un par de años coincidimos en una boda, y mis hijos tambien se llevaron, pero que muy buena impresión de usted.Confienso que apesar de sus esfuerzos, ni algebra ni la arimetrica, son fuertes. Pero le aseguro que lo que si me quedo, sus valores morales y sus principios, asi !Gracias ! por haber dejado sobretodo ser yo misma, con mis cosas buenas y menos buenas. Pero sobretodo aprendi a ser sincera y con la verdad por delante.O cuando me rompi el tobillo con la bicicleta y me llevaba cuentos y bombones a la residencia. Enfin un montón de anectodas. Disfrute usted de una merecida pensión junta a su esposa, y alguna vez que otra acuerdese de esta ""Pequeñaja "" Un abrazo desde la distancia !sea usted Feliz !

  2. Señor Quiobra, al final va resultar que fuimos compañeros de clase, vamos de la quinta del Colacao, le llamo yo por que todos hemos salido ""gente de bien "" incluido Usted, pero seguramente de los 42 debiamos ser en la clase, alomejor ni nos reconocemos.Afables saludos

  3. Gran profesor y que pena por la razon que tiene que me da su comentario. Que tengas que oir a algun padre : " pues el castigo que le puso a mi hijo me lo tendra que explicar…" Que pena … Mucha suerte don Antonio

  4. Mi querido Don Antonio, puede que Usted no tenga remordimientos, que seguro es así, pero a mí no se me olvida una bofetada que Usted me dio, y que no sólo me hizo daño físico. Creo que no se debe utilizar la violencia jamás con nadie, y menos con un niño, como yo era entonces. A pesar de todo ello, le reconozco su buena labor y le guardo en gran estima.
    Reciba Usted un cordial abrazo.

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