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ENTREVISTA | LUIS ARROYO

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Miércoles, 29 de Octubre de 2008
ENTREVISTA | LUIS ARROYO

«Si no usamos combustibles alternativos la reducción de plantilla será importante»
El responsable de la cementera advierte de que si no se queman residuos de biomasa para rebajar emisiones de CO 2 , la planta se puede quedar como una simple molienda
—

R. Arias ponferrada 

Luis Arroyo es el director de la fábrica de Cosmos en Toral de los Vados desde 1985. Conoce la factoría como la palma de su mano. En esta entrevista ofrece la otra cara de la incineración de residuos que persigue la cementera para reducir sus tasas de emisiones de CO 2 ante la disminución y encarecimiento de los derechos contaminantes. Una perspectiva muy distinta de la de los grupos detractores del proyecto, que de no ejecutarse afectaría a los 127 empleos directos de la planta de forma, subraya Arroyo: «brutal». El objetivo de la compañía es empezar con este sistema en año y medio. ………………
……………….

Entrevista completa en : http://www.diariodeleon.es/se_sumario/noticia.jsp?CAT=112&TEXTO=7263350

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Contestación de Bierzo Aire Limpio a la entrevista a D. Luis Arrollo

 Director de Cementos Cosmos en Toral de los Vados.

Publicada por Diario de León el día 28/10/2.008

 

1º Con relación a la primera pregunta que le formula el periodista,  responde que hay un mal entendido, respecto a denominar al proceso de "valorización energética" como incineración, no lo entendemos así.  La coincineración de residuos en cementeras,  esta
reconocida como un proceso de «Incineración», por el Real Decreto
653/2003, decreto, que regula la incineración de residuos.

 

La
intención de las cementeras, de hacer pasar la incineración de residuos
por una mejora técnica, o tecnología limpia, nos parece de un cinismo
macabro, toda vez que, estando este horno de cemento en el casco urbano
de Toral, siguen utilizando coque de petróleo (un combustible más sucio
y más contaminante que el carbón que usaban hace años como combustible
principal.
 
Las cementeras no han demostrado que quemando basuras reduzcan sus emisiones; por el contrario, esta práctica aumenta el riesgo de liberar a la atmósfera dioxinas y furanos, los compuestos químicos tóxicos y cancerígenos mas peligrosos. Así lo reconoce el Convenio de Estocolmo sobre Compuestos Orgánicos Persistentes (COP) firmado en mayo de 2001 y ratificado por el Estado Español, al citar a las cementeras e incineradoras de residuos, entre las cuatro fuentes más importantes de emisión de dioxinas y furanos.
 
No
entendemos como se puede decir en la entrevista, que no saben que
residuos van a incinerar, cuando está aprobada la Autorización
Ambiental Integrada, conforme al proyecto que este señor presentó en
nombre de Cosmos y que establece los siguientes residuos:
Neumáticos, Biomasa
(madera, papel y cartón), Plásticos, Lodos de Depuradora, Harinas y
Grasas Animales, y donde se incluye una tabla con las cantidades que
van a incinerar, y las cantidades promedio en valores diarios y
anuales.
 

 2º Sobre la quema de neumáticos y la emisión de dioxinas:

 

Sobre
la incineración de neumáticos, las respuestas contenidas en la
entrevista, son la que viene preconizando OFICEMEN la patronal del
cemento, y responden a una serie de premisas  que nos son demostrables, acerca del empleo de NFU en los hornos de cemento. Destacamos las siguientes:

 

* "Disminuye el consumo de combustibles fósiles".
FALSO: la mayor parte del neumático es de caucho sintético, derivado
del petróleo (un neumático nuevo de turismo contiene entre 26 y 30
litros de petróleo).

Los NFU no son combustible alternativo RENOVABLE, sino más de lo mismo, es decir, combustible fósil (altamente contaminante).

 

* "Las dioxinas se destruyen con las altas temperaturas (1450 ºC en horno)".
Frente a tal aseveración, está documentado que las dioxinas se forman
fundamentalmente en la fase de enfriamiento; por lo tanto, la temperatura de
combustión no es un factor determinante en la formación de estas sustancias, tal como afirman los responsables de las cementeras. Los neumáticos contienen cloro en un 1% de su peso, por lo que, potencialmente, pueden formarse dioxinas y furanos.
 

* "Disminuyen las emisiones contaminantes a la atmósfera". Es FALSO, y así se ha expuesto anteriormente al hablar de las dioxinas.

En relación con los metales pesados contenidos en los neumáticos (arsénico, cromo, plomo, zinc, cobre, mercurio, cadmio, níquel y manganesio), hay que destacar que su presencia facilita la síntesis de dioxinas.
 
Por lo que respecta a  "Los metales pesados", salvo los más volátiles (mercurio y talio) son capturados en el horno y absorbidos en el cemento de forma prácticamente irreversible" (afirmación que expresamente reconoce la imposibilidad de retener toda traza

de estos metales), haremos hincapié en lo siguiente:

Los filtros son incapaces de capturar las partículas más finas, que pueden llevar metales pesados incorporados o volatilizados; pero aún admitiendo la aseveración del sector cementero, de que la mayoría de los metales son retenidos, …el mercurio, que reconocen como muy volátil y que no es capturado por los sistemas correctivos, presenta gravísimos problemas para la salud humana y el medio ambiente, dado el poder bioacumulativo a lo largo de las cadenas tróficas.
 

* "Se aprovecha la energía contenida en los neumáticos".

Siendo esto cierto, vulnera la jerarquía de tratamiento de los residuos. Obviamente, antes que la valorización energética está el reciclado, apenas contaminante que, además, proporciona muchos más puestos de trabajo, y respeta los recursos naturales.

Tan solo empleando los NFU en la construcción, reparación y mantenimiento de las carreteras, se podrían reciclar masivamente estos residuos sin necesidad de recurrir a la incineración y con el valor añadido de reducir la extracción de áridos en canteras.

El caucho procedente del reciclado de neumáticos puede utilizarse como parte del material ligante (caucho asfáltico) o como árido (hormigón de asfalto modificado con caucho); la aplicación de estos productos mejora las características del pavimento y le confiere propiedades beneficiosas para el medio ambiente y la seguridad vial. Los neumáticos enteros o sus flancos y banda de rodamiento, se emplean en parques infantiles, defensa de muelles o embarcaciones, rompeolas, etc.

El potencial del reciclado es infinito y las utilidades crecen cada día: Aislamientos acústicos, cables de freno, suelas de zapato, bandas de retención de tráfico, ….etc.

 

3º Lo más grave de la entrevista,  es la amenaza de reducción de empleo si no consiguen sus propósitos. No comprendemos por que el tratamiento de Cosmos hacia  El Bierzo y sus ciudadanos con quien tiene  una deuda  histórica por contaminación, es tan distinto al de otras lugares, como es el  caso
de Cordoba, o Niebla (Huelva) donde a ráiz de la inquietud producida
por la aprobación de las Autorizaciones Ambientales Integradas que
también contemplaba la valoración de residuos, esta empresa dió marcha
atrás en sus pretensiones.

1.                                Cosmos asegura que nunca planeó quemar combustibles alternativos …

18
Sep 2007 … Cosmos asegura que nunca planeó quemar combustibles
alternativos – Local … Autorización Ambiental Integrada (en su grado
máximo, es decir, …
www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=349975 – 50k

 

En Niebla Huelva, como consecuencia también de la presión social y de la negativa de su Alcalde,   Cosmos se vió obigada a  rechazar la Autorización Ambietal Integrada, que  había solicitado y a pedir otra nueva donde no hubiese ni rastro de incineración de residuos.  Fuente: El Mundo, Huelva, Francisco Ruiz Roldan 10-03- 07

 

Los
ciudadanos del Bierzo no tenemos por que ser menos y no cesaremos hasta
que Cosmos como en los casos mencionados no solo renuncie a la
incineración de residuos, si nó que cumpla con todos los requisitos en
materia de emisiones. 

 

 
"Plataforma Bierzo Aire Limpio"
Visítanos en:
www.bierzoairelimpio.org

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4 respuestas »

  1. Entre lo malo y lo peor. No dudo de la oportunidad empresarial en este asunto de la quema de residuos variopintos, cada cual más nefasto, cada cual más diabólico. En definitiva procedentes del desarrollo. No nos olvimemos de las cifras. De acuerdo con ellas, de la montaña de las 250.000 T, resulta una cantidad ínfima, casi despreciable, lo que se recicla. Habría que hacer una enmienda a la totalidad de la política de recursos energéticos y no energéticos en todo el mundo. Hasta se gasta petróleo para fabricar los diabólicos neumáticos. Y esto es una ilusión imposible. Lo que no es ilusión es la falta de rentabilidad del reciclaje en la dictadura del mercado. Vete a comprar “luz de molinos”, te suben un 15 o un 20 por ciento la factura de la luz y con eso te quedas. Ahora habria que poner en el otro lado de la balanza que pasa con los residuos y gases del reciclaje: estos procesos se realizan a baja temperatura, incomparablemente menor de la que nos ocupa, y sus efectos pueden ser más nocivos incluso que los de alta temperatura. Otra cosa es la conveniencia/ inconveniencia de quemarlos donde se queman: aquí ya intervienen otros muchos factores físicos y sociales, entre ellos la existencia o no de alguna fábrica que se pueda usar, y siempre que se haga con las garantías debidas. Aunque sean meteorológicas.  Otras posiblidades pocas. Sería empezar por una enmienda a la totalidad. Un saludo.
     

  2. Miguel Angel Fernández
     
    (Subsanadas involuntarias deficiencias, agudo desconocido de anteriores denominaciones, se procede a incorporar la carta completa, mal incorporada anteriormente que no censurada, aunque por su extensión es obligado llevarlo a cabo en dos partes. Asimismo se señala la identidad de quien os remite este cometario, anteriormente sin nombre, algo imperdonable para quien no comparte el anonimato de los comunicantes.)

    Sin entrar en muchas profundidades, algunas cuestiones a destacar de las palabras del Sr. Arroyo: el súbito e inédito hasta la fecha espíritu ecológico (algo tardío) que guía los planes de futuro de su empresa, lo confundidos que están, pobrecitos, quienes mantienen una opinión contraria, y la velada amenaza con una "brutal" reducción de puestos de trabajo si dichos planes de futuro no se llevan a cabo (insinuación que se mantiene a lo largo de los tiempos).
    Pero, como opiniones las hay severamente divergentes a las del Sr. Arroyo, me gustería acercar a los lectores de este blog no la mía, que seguramente nada vale, sino la que, a través de una carta remitida a Diariodelbierzo.com, emitió Manual E. Morán García, profesor titular de Derecho Internacional Privado, bajo el título "A Cosmos hay que bajarle los humos".
    Primera Parte:

    El pasado 29 de noviembre, la Comisión Provincial de Prevención Ambiental de la Junta de Castilla y León aprobó la propuesta de resolución favorable a la solicitud de Autorización Ambiental Integrada presentada por la cementera Cosmos, situada en Toral de los Vados, para poder quemar residuos en su proceso productivo. Concretamente se prevé la incineración de neumáticos, plásticos, harinas y grasas animales, lodos de depuradora, envases procedentes de residuos sólidos urbanos, papel, cartón y biomasa. Según estimaciones iniciales, Cosmos tendría capacidad para quemar en sus hornos de cemento unas 33.000 toneladas anuales de distintos residuos.  La primera vez que tuve conocimiento del asunto pensé que no podía ser cierto. Ni al que asó la manteca se le ocurriría autorizar la instalación de una incineradora de residuos en una olla tectónica como la berciana: ríos de cauce lento en la cota más baja, poco viento y mucha lluvia contribuirían a la sedimentación fatal de las partículas liberadas a la atmósfera. Cuando personas e instituciones vinculadas al sector agrario, colectivos ecologistas, plataformas ciudadanas y medios de comunicación comenzaron a insistir en la tozudez de los hechos, la mitad de la cara se me quedó sumida en el estupor y la otra mitad enrojeció de indignación y vergüenza. Que el tratamiento de los residuos es un problema grave lo sabemos todos, pero que la incineración es la forma menos sostenible, más peligrosa y criticada de afrontarlo también es del dominio del común de los mortales. Como diría Jack el destripador, vayamos por partes.
    Por centrarnos tan sólo en la cuestión de los neumáticos, un dato puede ayudar a hacernos una idea de la magnitud del problema: en España se generan cada año 250.000 toneladas de neumáticos usados. Sólo el 60% de este volumen total está más o menos controlado, ya sea simplemente amontonados en vertederos o bien almacenados tras su trituración. El 40% restante carece de cualquier tipo de control. En ambos casos, el problema sigue sin resolverse. La quema directa, controlada, incontrolada o accidental, se convierte en un grave trastorno medioambiental, ya que genera emisiones de gases cargados de partículas nocivas para el entorno y la salud. No menos problemático es el almacenamiento, puesto que, al margen de los problemas de estabilidad propios del vertedero, las montañas de neumáticos forman arrecifes donde la proliferan ratas, insectos y otros animales dañinos. La reproducción de ciertos mosquitos, que transmiten por picadura fiebres y encefalitis, llega a ser 4.000 veces mayor en el agua estancada de un neumático que en la naturaleza. Para afrontar este problema, son varios los sistemas de reciclaje de neumáticos y destrucción que pueden utilizarse, pero la incineración es la menos lógica, la más peligrosa y la más desautorizada.Es la menos lógica y sostenible porque en lugar de eliminar los residuos no hace otra cosa que trasladarlos a la atmósfera. Es peligrosísima, porque las sustancias liberadas por la combustión (dioxinas, furanos, metales pesados, hidrocarburos aromáticos policíclicos) se encuentran entre las más tóxicas y cancerígenas que se conocen y resultan, en definitiva, mucho más contaminantes que los materiales quemados.
    Finalmente, la incineración no sólo es criticada desde posiciones ecologistas delirantes, sino que resulta claramente incompatible tanto con las directrices de la Unión Europea sobre mejores técnicas disponibles para la previsión y el control integrados de la contaminación (europa.eu/scadplus/leg/es/lvb/l28045.htm), cuanto con las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (www.ipcc.ch/pdf/technical-papers/paper-I-sp.pdf). Ambas instancias descartan la incineración como práctica aconsejable en el tratamiento de residuos por el despilfarro de recursos y energía que supone, en tanto que señalan otras alternativas como  la termólisis, que somete a los materiales de residuos a un calentamiento en un medio carente de oxígeno y permite volver a obtener los compuestos originales del neumático; pirolisis, en desarrollo desde hace años en Taiwán; trituración mecánica, proceso calificado como altamente limpio, pues excluye cualquier tipo de procedimientos químico y permite la utilización del reciclado como parte de los componentes de las capas asfálticas de las carreteras, alfombras, aislantes de vehículos, fabricación de tejados, pasos a nivel, cubiertas, masillas, aislantes de vibración y acústicos, campos de juego, suelos de atletismo o pistas de paseo y bicicleta.
    Ante tal cúmulo de inconvenientes, cabe reflexionar en torno a una cuestión capital: intentar comprender las razones que han podido impulsar a las autoridades autonómicas a autorizar tamaña agresión contra nuestro ecosistema, nuestra salud y nuestro futuro. Descartados los demasiado habituales delirios paranoicos, según los cuales existiría una conspiración mesetaria para destruir El Bierzo, hay una serie de argumentos  que la propia empresa no se cansa de esgrimir y que pueden haber pesado en la nefasta decisión administrativa. El primero es que la actividad resuelve el problema del tratamiento de residuos de una forma segura desde el punto de vista medioambiental. El segundo es que va a generar puestos de trabajo. Ni uno ni otro resisten un análisis en profundidad.

    (Continuará)

  3.  He aquí, sin más dilación, la segunda y última parte de dicha carta
     
    Segunda Parte:
     

    Vayan por delante un par de principios básicos en cuestiones de gestión medioambiental, el primero, acuñado tras el vertido del Exxon Valdez, allá en Alaska por 1989, se resume en la frase "el que contamina, paga". El segundo, repetido hasta la saciedad por nuestras madres y abuelas, sigue la máxima "no es más limpio quien más limpia, sino quien menos ensucia". En el caso de Cosmos, no se van a respetar ninguno. No sólo no va a pagar, sino que va a financiar su actividad, ya altamente contaminante, sustituyendo su fuente habitual de energía, el coque, con el resultado energético de quemar los neumáticos. El resultado final es que, pareciendo que contribuyen a hacer desaparecer el problema de los neumáticos usados, en realidad van a generar una catástrofe medioambiental de consecuencias difíciles de calcular, al proceder a incinerar residuos en una cota baja de una fosa tectónica muy irrigada y escasamente sensible a la acción tractora del viento como es El Bierzo. A ver si encima de financiarles tendremos que darles las gracias por degradarnos no sólo nuestras marcas de calidad, como la manzana reineta, mencía, pera conferencia, castaña, pimiento; sino todas las señas de identidad donde descansa buena parte de nuestro presente y futuro económico, ecológico y social: Bierzo paraíso natural, Bierzo espíritu del noroeste, etc.
    Por si esto fuera poco, aun suponiendo que la actividad proyectada crease una importante fuente de trabajo, hay motivos más que sobrados para hacer todo lo posible para detenerla. En primer lugar, tampoco van a ser tantos los empleos generables, por la sencilla razón de que lo único que la empresa proyecta acometer es la adaptación de sus estructuras a la incineración. No se trata de crear una planta nueva, sino de acondicionar sus instalaciones para proceder a sustituir la energía del coque por la producida a partir de la quema de neumáticos. En segundo término, una vez abiertas las puertas a este tipo de actividades, no está de más recordar que la autorización no sólo contempla la posibilidad de quemar neumáticos usados, sino que es extensible a plásticos, harinas y grasas animales, lodos de depuradora, envases procedentes de residuos sólidos urbanos, papel, cartón y biomasa. Aviso para navegantes poco avezados: en una nave industrial situada tras el Puerto del Manzanal hay acumuladas toneladas de material de desecho de hospital que los alemanes no quieren quemar  en su entorno, a la espera de una oportunidad para ser eliminados.
    En fin, aunque parezca una perogrullada, es preciso recordar que este disparate no sólo afecta a la patria chica, al Bierzo. Que no nos mientan. Cualquier tipo de emisión en una olla tectónica regada por importantes cauces fluviales acaba por contaminar cuencas enteras. Si yo viviera a las orillas del abuelo Miño, en tanto que padre del Sil, no estaría tan tranquilo, y  tampoco a orillas del Atlántico, donde todo va a parar por este lado. Este otoño puede ser el último que tengamos para presumir del Bierzo como entorno natural privilegiado. Puede ser el último en que te atrevas a comer una fruta directamente del árbol, una lechuga de la "huertina", un filete de ternera natural, una trucha de cualquiera de nuestros ríos. Si no somos capaces de demostrar que hay algo más detrás del bercianismo de vino diario y fútbol semanal, vamos dados. En Córdoba y en Cataluña ya se ha logrado paralizar atropellos semejantes e incluso se cuenta con pronunciamientos judiciales favorable en recursos muy similares a los impulsados desde nuestros consejos reguladores, los sindicatos agrarios Asaja y UPA, la Asociación Berciana de Agricultores, la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, la Plataforma para la Defensa de la Sierra de Gistredo, la Asociación A Morteira, el Colectivo Liberación, la Asociación de Mujeres del Bierzo, la Asociación El Zofreral de Cobrana, Izquierda Unida, el Partido del Bierzo y varias juntas vecinales de pueblos del Bierzo central. Que nadie se llame a engaños, no va a ser fácil, pero juntos podemos… ¡Hay que bajarles los humos!

  4. كيوبرا    jajaja  ¿Podrias decirme en que se cuecen las lentejas? Pues en una olla. Será que este señor confunde hoya con olla, lo que hace la discultura. Menos mal que los bercianos vivimos en una olla…….. Que me estoy liando.

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