De nuevo desperté sobresaltado, adolescente, y empapado por el extraño sudor de un arrepentido colchón envenenado por mis sueños y los preciosos monstruos de tu ausencia.
Tras levantar la persiana por decimosexta vez, me dirigí hasta la cocina y metí 67 huevos de gallina crudos en el microondas hasta que reventaron, y mientras escuchaba explosiones encendí el televisor y lo apague hasta quemar el tubo de imagen.
Me vestí con toda la ropa de tu armario, el cual una vez vacio, rocié con gasolina y lo volví a limpiar, sin que quedara una sola gota de la misma. Tras limpiar la gasolina lo llené de trozos de biblias hasta que me di cuenta de que el esfuerzo no me estaba compensando y me preparé el desayuno. Hice un par de tostadas y las tiré por la ventana, luego llené el retrete de agua caliente y un kilogramo de té y tiré de la cadena.
Estaba claro que ya no podría desayunar…. y estaba claro también que la lógica no me dejaba actuar, que la razón oscurecía mi mente……entonces llamaste al timbre y rápido cargue mi pistola.
Tenía poco tiempo, pero la suficiente cordura y estabilidad mental como para llenar tu cartera de balas.
Pero algo te despistó y te suicidaste inmediatamente. Me puse los zapatos y salí tras oír tu disparo al portal, tu sonrisa sospechosa me hizo entender que tu muerte era rutinaria y que ya no tenía nada que temer.
Disparé 9 veces contra mis pies y rodillas y caí desplomado y herido,
Ya en el hospital, metí el resto de las balas en tu cartera y pedí por favor a la enfermera que se tirase por la ventana, ya que no tenia posibilidad alguna de sobrevivir al golpe, al encontrarnos en un 8 piso, me aseguró que lo haría, pero que antes tenía que despedirse de sus biznietos y sus gatos, lo cual no me importó en absoluto.
Permanecí en el hospital 14 semanas en las cuales conocí a 10342 médicos, 396785 enfermeras, 2213 especialistas en fútbol, y 36 expertos en ti.
Una vez de vuelta a mi casa me deshice de toda tu ropa y de todas tus armas biológicas,
Me convertí de nuevo al ateísmo radical y activista, y compré los 345 anoraks que te había prometido antes de tu suicidio.
Estaba todo bajo control.
Ya podía dormir tranquilo.
Felipe Gómez Corredera
Desde Valladolid
Categorías:Colaboradores


















fe%20%5BResolucion%20de%20Escritorio%5D.jpg?psid=1)




مي ريندو¡! نو اِنتياندو نادا دي نادا !مانيانا بور لا مانيانالا راسون نو اِنتوربيارالوس سوينيوس ¡!¡¡!¡! Pero aún no es preocupante ¡!¡ Y eso que le doy vueltas. FLIPO, PERO NO ME RINDO!!!!سالود !¡