Si en anteriores colaboraciones hablábamos del peligro que amenaza a los chopos de todo el Bierzo, como consecuencia del Pulgón Lanígero (Phloeomyzus passerinii), y cuyos efectos ya eran palpables el año pasado en cualquier paseo por las hermosas choperas de Villadepalos o la Veiga; ahora otra amenaza se cierne sobre la mayor comarca frutícola de Castilla y León, la comarca del Bierzo, se trata de El Fuego Bacteriano. La razón de esta alarma es evidente, en toda la comarca del Bierzo existe un importante sector de fruticultores y empresas afines que pueden ver alterada su actividad como consecuencia de dicha enfermedad ya que no tiene tratamiento. En este artículo intentaremos dar a conocer esta enfermedad, muy desconocida pero altamente contagiosa y que provoca daños muy graves, que síntomas presenta, como se propaga, que medidas de control existen, que especies son sensibles al Fuego Bacteriano, o que hacer en caso de detectarlo en nuestras parcelas.
INTRODUCCIÓN
A diferencia de otras enfermedades provocadas por hongos o insectos, El Fuego Bacteriano, es provocado por una bacteria, la Erwinia amylovora, originaria de los EEUU, que afecta a varias especies de la familia de las rosáceas, principalmente frutales de pepita como el peral, el manzano, el membrillero, el níspero y algunas plantas ornamentales (Crataegus, Sorbus, Pyracantha, Cotoneaster, etc…). El primer foco que se detectó en España fue en 1995 en una plantación de sidra de Guipúzcoa. En Castilla y León se tuvo constancia de la enfermedad en 1996 en una partida de plantas de procedencia belga. La Erwinia amylovora, es una bacteria que se desarrolla a una temperatura entre 18 y 30 º C (su óptimo se sitúa en 23 º C) y con una humedad superior al 70% (su óptimo está entre el 90 y 95%). Para confirmar la presencia de dicha bacteria no son suficientes los síntomas visuales y se precisan análisis de laboratorio, de ahí la necesidad de que el propietario afectado acepte la normativa y facilite las operaciones de control de la bacteria que llevan a cabo los técnicos.
SÍNTOMAS
El síntoma más característico es el aspecto quemado de las flores, frutos, pedúnculos, hojas y brotes de las plantas afectadas, motivado por la necrosis de los tejidos y que da nombre vulgar a la enfermedad. Los primeros síntomas se manifiestan generalmente en primavera, durante la floración y la brotación y avanza hacia la madera de más edad a través de los tejidos corticales.
1. Síntomas en los brotes: oscurecimiento de las hojas terminales y pérdida de rigidez del brote que se curva en forma de cayado de pastor. En condiciones meteorológicas favorables (humedad relativa del 80-90% y temperatura de 20-25 º C) se pueden detectar exudados bacterianos incluso antes de la aparición de cualquier otro síntoma.
2. Síntomas en las hojas: el síntoma más característico es la necrosis marginal seguida de una desecación total de la hoja o bien necrosis del nervio principal seguido de los secundarios. Toman un color oscuro, casi negro en peral y pardo en manzano y quedan adheridas en la rama durante el periodo otoñal, incluso en invierno.
3. Síntomas en flores: en ellas aparece el primer síntoma de la enfermedad adquiriendo un color pardo o negro. Permanecen en el árbol una vez muertas. En ocasiones se manifiesta un exudado blanco-amarillento, que se oxida más tarde, en la base del cáliz o del pedúnculo y que es importante reservorio de bacterias.
4. Síntomas en frutos: pueden estar infectados desde el inicio de su formación quedando pequeños, encogidos, arrugados, de color oscuro y firmemente unidos al árbol, como momificados. Ocasionalmente aparecen exudados a través de las lenticelas que inicialmente es lechosa y más tarde roja-parda, brillante y vítrea cuando seca. Las zonas infectadas del fruto adquieren un aspecto aceitoso o húmedo y se observa en la parte externa del mismo un margen verdoso rodeando la zona infectada, que toma color oscuro.
5. Síntomas en ramas y tronco: pueden formarse chancros con presencia de exudados en la zona del mismoy de estrías de color pardo-rojizo y aspecto húmedo al levantar la corteza. A partir de los brotes atacados, la infección puede progresar rápidamente a través de las ramas secundarias, luego las principales y finalmente el tronco, pudiendo llegar a morir el árbol en un solo periodo vegetativo.
La lluvia o los insectos pueden diseminar la enfermedad infectando las flores abiertas, las hojas y los brotes jóvenes. Se pueden distinguir dos tipos de diseminación:
- A corta y media distancia (0-5000 m.): que tiene lugar mediante el viento, la lluvia, el riego por aspersión o los insectos.
- A larga distancia (más de 5000 m.): que se efectúa por el transporte de materia vegetal infectado o con síntomas, por el hombre a través de la ropa, las herramientas de poda y los útiles de cultivo y por los pájaros migratorios.
ESPECIES SENSIBLES AL FUEGO BACTERIANO
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FRUTALES |
FORESTALES |
ORNAMENTALES |
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PERAL (Pyrus L.) |
ESPINO DE FUEGO(Pyracantha Roem.) |
SERBAL(Sorbus L.) |
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MANZANO(Malus Mill.) |
DURILLO(Cotoneaster Ehrh.) |
ESPINO ALBAR(Crataegus L.) |
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MEMBRILLERO(Cydonia Mill.) |
MEMBRILLERO DE JAPÓN(Chaenomeles Lindl.) |
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NÍSPERO DEL JAPÓN(Eriobotrya Lindl.) |
SERBAL(Sorbus L.) |
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NÍSPERO(Mespilus L.) |
ESPINO ALBAR(Crataegus L.) |
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MEDIDAS PREVENTIVAS Y DE CONTROL
§ Al adquirir material vegetal exigir el Pasaporte Fitosanitario CE y que figure en la etiqueta o documento de acompañamiento el distintivo ZP (zona protegida) y junto a éste la indicación ES (España).
§ No introducir clandestinamente bajo ningún concepto material vegetal procedente de zonas o países con fuego bacteriano, ya que la enfermedad está ampliamente extendida por Europa.
§ Desinfectar los útiles de poda al cambiar la parcela, limpiando con lejía rebajada al 50% (una parte de agua por una parte de lejía), o con alcohol. Dejar secar al aire.
§ Si se contratan cuadrillas de poda, exigir que realicen también esta desinfección antes de empezar a podar nuestras parcelas, y al cambiar la parcela.
§ Retirar los restos de poda y quemarlos.
Control químico: se recomienda realizar 3 aplicaciones a base de cobre en el arbolado:
1ª aplicación al inicio de la caída de la hoja
2ª aplicación al 50-60% de la caída de hoja
3ª aplicación en la parada invernal.
Las materias activas autorizadas por el MAPA y sus dosis son las que siguen en la tabla:
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MATERIAS ACTIVAS |
DOSIS |
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Caldo bordelés |
1,0% |
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Hidróxido de cobre |
0,4% |
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Oxicloruro de cobre 50% |
0,8% |
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Óxido cuproso |
0,5% |
§ Avisar a la Sección de Sanidad y Producción Vegetal de la provincia o a las Estaciones de Avisos Agrícolas si se observa cualquier síntoma sospechoso de la presencia de la bacteria. La rapidez en el diagnóstico es fundamental para controlar la enfermedad y evitar su propagación.
Samuel Castañeiras Fernández
Ingeniero Técnico Agrícola
Categories: Colaboradores

















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Amigo Samuel, gracias por la información tan completa y tan didáctica que nos das. Deberia Toño ficharte para que hicieras asiduamente colaboraciones, y los que más o menos nos gustan los temas de naturaleza, podriamos aprender cosas.
Tambien yo me preguntaba que le pasaria a los laureles de Toral que todos desde hace poco se veia que iban secando. Nunca faltan enfermedades nuevas. Precisamente ayer en La Voz de Galicia salió un artículo referente al tema, y citaba que en el Bierzo habia muchas plantaciones infectadas, a la vez que daban los mismos consejos a tener en cuenta que tu aportas.
Gracias por todo ello.