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La Locomotora Nº 52 arrasa en la encuesta: el símbolo ferroviario que Toral quiere en su rotonda


Toral la quiere en la rotonda… ahora falta lo más difícil: sacarla del Museo del Ferrocarril de Ponferrada

Realizada una encuesta entre la corona de Cosmos y la Locomotora Nº 52, con la posibilidad de elegir cualquier otra opción —“o la que se te viniera a la rotonda de tu cabeza”—, la locomotora fue, por amplísima mayoría, la elegida para dar la bienvenida a quienes visitan nuestro pueblo.

La opción de la corona, que por cierto se encuentra a escasos 200 metros del lugar, no recibió ningún voto. En cambio, sí los obtuvieron propuestas tan variadas como un saco de cemento, un toro, los patrones San Isidro o San Cristóbal, mi logo de AF2, e incluso alguno llegó a sugerir una estatua mía con la cámara al cuello (¡qué locura, si ya no utilizo cámara, jajaja!). Otros, más prácticos, apostaban directamente por no gastar dinero público en “chatarras”, recordando que el presupuesto rondaría los 15.000 euros.

La corona que realmente existe —aunque no exactamente como la mostrada en la imagen— corresponde al accionamiento de la marca HUMBOLDT del Horno nº 5. Con unas dimensiones imponentes de 6 metros de diámetro y 14 toneladas de peso, sería sin duda un elemento espectacular y representaría a la perfección el desarrollo industrial de Toral de los Vados a través de la centenaria empresa Cementos Cosmos.

Pero —y aquí está la clave— sin el ferrocarril ese desarrollo no habría sido posible, o al menos no de la misma manera. Sin el ramal a Villafranca del Bierzo, abierto al tráfico el 1 de marzo de 1883 (aproximadamente), Cosmos no habría tenido la arteria necesaria para crecer. Por eso, personalmente, mi voto también va para la Locomotora Nº 52: la máquina que sacaba el cemento desde el corazón de Cosmos, a través de una auténtica vena industrial, hasta la arteria principal del ferrocarril. Y, por supuesto, representa a Toral de los Vados y su “Toral en Tren, fiesta reconocida como de Interés Turístico Comarcal.

Ahora bien, del dicho al hecho hay un trecho… y ese trecho no es pequeño. La Locomotora Nº 52, fabricada por Sharp Stewart, fue adquirida en 1940 para el Ferrocarril Bilbao–Portugalete, donde recibió el nombre de “Sestao”, por un importe de 56.696 pesetas. En 1953 llegó a Toral de los Vados para prestar servicio en la cementera Cosmos. Desde 1999 se exhibió en el Museo Ferroviario “John Trulock”, en la Fundación Camilo José Cela de Iria Flavia (A Coruña), y desde 2018 se encuentra en el Museo del Ferrocarril de Ponferrada.

Y ahora viene la gran pregunta: ¿quién es capaz de mover no ya la locomotora, sino toda la burocracia necesaria para sacarla del Museo del Ferrocarril de Ponferrada?

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