Ya hablaba Don Manuel en uno de sus libros (Etnografía Folklore Bierzo) sobre las aceitunas cosechadas en Peón de Abajo,
por el señor José (Bar Peonés) para, una vez aliñadas, servirlas en su bar. Lo que no sabíamos, y ahora nos enteramos, es que en Valiña varias familias a pequeñísima escala no hace mucho tiempo, elaboraban ellas mismas aceite de forma muy artesanal.
El olivo salvaje podría ser originario del Asia Menor y llegó a España durante la dominación marítima de los Fenicios (esos de los que nos hablaba tanto Don Antonio) y que, una vez introducido, los romanos lo extenderían por toda España y por la zona de las Médulas en particular. Estos olivos podrían ser los tataatatatatatatatatatarabuleos antepasados de Elías y de la familia del cónyuge de Herminio.
Nos cuenta este último, que al poco tiempo de casarse (por los años 60) , con algún conocimiento sobre el tema, decidió preparar aceite con la cosecha de unos pocos olivos plantados en Valiña y propiedad de su familia:
“El mejor aceite era el de la brava, aunque daba más el de la injerta. Por las fiestas de Campañana se apañaban cuando se ponían negras; en Campañana llevábamos burros para la recogida mientras
que en Valiña como había pocas con un par de cestos valía. Se vareaban o cogían a mano. De aquella éramos jóvenes y se cogían bien . En casa se estendian en una habitación para que acabaran de madurar, después se metían en quilmas para llevar al horno, no porque hubiese que cocerlas si no por el sitio. Una vez de allí se echaban en la masera y se pisaban,normalmente descalzos, se vertía el jugo en una cántara y se empezaba a echar agua muy caliente, se iba echando y echando y así se purificaba el aceite .La cántara tenía una llave y por ella se iba sacando el agua, el aceite al pesar menos quedaba arriba ; después con un cazo se recogía para una tinaja. A la noche venia lo mejor, comer las tostas de pan, ¡¡eso si que estaba rico!! “
Ahora contamos la historia según los recuerdos de la Valiñense/Toralense Teresa:
"Cuando yo era pequeña (por el año 1964) recuerdo cómo la familia de Elías preparaba el aceite. Normalmente eran los hermanos mayores los que se ocupaban de prepararlo. Los olivos los tenían, y tienen, donde la capilla, lo que pasa es que ahora no dan ni una aceituna, antes cogían unos dos sacos, vareando los olivos cuando las aceitunas estaban negras.
Una vez apañadas las metían en unos quilmas (sacos) y ahí, bien cerrada la quilma, se metían en una masera. Antes habían preparado un bidón con agua caliente como en la matanza. Mientras se pisaba, en la masera dentro del mismo saco, se iba vertiendo el agua caliente. El liquido que iba saliendo, a través del provisional filtro, se metía en una cántara de barro (o perigüela como me indicaba en su día Elías) , que le llamaban romana. Se dejaba reposar toda la mezcla y al cabo de 2 ó 3 horas por debajo de la cántara se iba sacando el agua hasta que salían las borras y ya se sabía
que ahí empezaba a salir el aceite. El aceite limpio se depositaba en una tinaja ya preparado para su consumo.
Al llegar de la escuela me ponían un trozo de pan en la brasas y cuando estaba tostado la metían directamente en la tinaja `¡¡ Sabía a gloria!! "
Como se puede apreciar ambos difieren en el proceso, donde no lo hacen es en las tortas de pan con las que los dos se relamían. ¿Sería la necesidad o la simplicidad y naturalidad de la elaboración?
AF2
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