Reportajes

¡¡Jesús!! Vivir sin agua y luz

Jesús arcilla ¡¡Jesús!! Vivir sin agua y luz

En el año 2014 todavía hay alguna persona en Toral que vive sin agua corriente, pues,la charca donde tiene la bomba de agua  mete mucho barro. Y sin luz eléctrica; sin luz, como lo entendemos los afortunados que la poseemos. Ni esto,  ni la falta de calefacción, ni el enyesado de las paredes, ni el pavimento del suelo, ni lucido el techo, ni ducha , ni azulejado , ni climalit … ni farrapas de gaita, impiden vivir feliz  en la caseta , que tan humanitariamente  le presta Enrique el “Pequenayo” , renunciando a vivir “mejor” en una casa, Jesús, nuestro protagonista al que poco, pero que muy poco, le hace falta para vivir. Salvo por las carencias antes mencionadas, éste es de alguna manera  "un afortunado". En la España de hoy  que se quiere asemejar a la de hace unos cuantos años, Jesús tiene cubiertas las primeras necesidades exento de “ERES”, hipotecas, impuestos, alquiler, etc ect , que muchos españoles sí  tienen  y sin cubrir sus primeras necesidades.

Jesús Coro  (1/09/57) llegó a Toral hace unos años, con la “fiebre del `puerto seco” , desde Fuentenuevas , cuando oyó “por frecuencia modulada” ( así le llamó a la radio) que en Toral se iba a abrir “El polígono del puerto seco”  (palabras textuales) .Esto, y el tener amistad con Charito y Enrique,lo  decidió a venir “paca”.

Ya en Toral mientras hacia algún trabajillo (lazarillo de Luis -hijo de Charito- que  no podía valerse por sí mismo por una ceguera transitoria -tenía un ojo muerto y otro con cataratas-  y salía al jornal para algún vecino.

A finales del 2009, Severino , último inquilino del “chalet”, como llama Enrique al chabolo que tiene en la Arcilla se marchó y lo ocupó Jesús . “Antes de Severino vivió un pastor portugués que lo habían echado del trabajo de pastor,  al no poder desempeñarlo por una afección muy grave, Enrique lo metió aquí” .

Jesús, no hace mucho, por deseo  expreso de Enrique, vino a vivir para un piso de Toral, con todas las prestaciones de hoy en día, pagadas por el mismísimo Enrique. Después de un tiempo, tras  estar bastante enfermo e ingresado en  el hospital,  prefirió  dejar las  comodidades del piso  para volver al “chalet” de la sierra, digo de la arcilla , donde actualmente vive jodido pero  contento .

AF2

P.D: Esta historia me recuerda a otra que me comentó  para este blog Pepe Empanada, que tenía por título:  El triste zapatero

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